Saltar la navegación

2.1.2. La arquitectura romana. Aportaciones técnicas

Librería de Celso
Libreria de Celso en Éfeso (Turquía).
Imagen de Bengh Lieu Song en Wikimedia Commons. Licencia CC.

La arquitectura romana tiene una enorme importancia en la Historia del Arte por dos razones: en primer lugar por los modelos arquitectónicos que creó (y de los que nos ocuparemos en el siguiente apartado); en segundo lugar por las aportaciones técnicas que introdujo en el ámbito de los materiales, las plantas y los alzados. Vamos a centrarnos en estas aportaciones técnicas.

En cuanto a los materiales, los romanos emplearon, como los griegos, los sillares de piedra. Pero además potenciaron el uso de materiales más baratos y versátiles:

  • ladrillo cocido (opus latericium), que permite aligerar las estructuras;
  • hormigón (opus caementicium), realizado con arena, cal, yeso, agua y pequeñas piedras. Es un material muy sólido a la vez que plástico, lo que permite elevar muros gruesos y voltear cómodamente arcos, bóvedas y cúpulas. Además es relativamente barato y permite construir con rapidez.

Por otra parte, usaron el mármol frecuentemente como revestimiento en forma de placas, y no como material de base.

Acueducto de los milagros 1 Acueducto de los milagros 2
En estas dos imágenes del acueducto de los Milagros (Mérida) (I d.C.) podemos ver algunos de los materiales constructivos típicos de Roma: pilares con un núcleo de opus caementicium, recubierto por una alternancia de sillares de granito e hiladas de ladrillo; arcos de ladrillo para aligerar el peso.
Imágenes de elaboración propia.
Pulsa en las imágenes para ampliar.
Ábside del templo de Venus y Roma
Ábside del templo de Venus y Roma (Roma).
Imagen de M. Hermoso Cuesta en Wikimedia Commons. Licencia CC.

En cuanto a las plantas de los edificios, la arquitectura romana popularizó el uso de elementos curvos en las plantas, en particular el ábside y la exedra.

  • Una exedra es un espacio de planta semicircular que se abre a un espacio exterior, frecuentemente un pórtico. Suele tener asientos adosados a su parte cóncava para ser empleado como lugar de reunión. Por lo general se abren en fachadas de espacios construidos, creando un volumen cóncavo en la fachada exterior. Por extensión se emplea el término también para interiores de edificios, pero en ese caso su sentido acaba siendo similar al de ábside.
  • Un ábside es un espacio de planta semicircular o poligonal que se abre en el interior de un edificio y se cubre por una bóveda o una semicúpula. Crea en la fachada exterior un volumen cóncavo. Suele marcar el eje principal de los edificios. En las iglesias cristianas marca la cabecera, donde se encuentra el altar mayor y el presbiterio.
Esquema de arco de medio punto
Esquema de arco de medio punto.
Modificación propia de imagen de MesserWoland en Wikimedia Commons. Licencia CC.

En cuanto al alzado, los romanos también emplearon la arquitectura adintelada. Pero además popularizaron el uso de la arquitectura abovedada, que es el sistema constructivo en el que los elementos sustentados adoptan formas curvas. El principal de estos elementos es el arco, a partir del cual se generan la bóveda y la cúpula. Estos elementos transmiten el peso de la construcción hacia los laterales, donde es absorbido por los elementos sustentantes y por la fuerza ejercida en sentido opuesto por otros elementos sustentados curvos. De esa forma, las construcciones pueden ganar altura y crear espacios interiores mucho más abiertos o diáfanos.

Los elementos sustentados curvos empleados por los romanos fueron los siguientes:

  • Arco de medio punto: Es un arco de forma semicircular, trazado a partir de un único centro situado en la línea de impostas.
  • Bóveda de cañón: Es la bóveda resultante de la proyección longitudinal de un arco de medio punto.
  • Bóveda de arista: Es la bóveda que resulta de la intersección de dos bóvedas de cañón que se cruzan perpendicularmente.
  • Cúpula: Es un elemento constructivo de forma curvada, que resulta de la rotación de un arco sobre un eje central de simetría y cubre un espacio de planta circular, elíptica, cuadrangular o poligonal. Los romanos emplearon la cúpula semiesférica sobre tambor y sobre pechinas. Las usaron especialmente en las termas, donde se emplearon para marcar el eje de simetría vertical. También emplearon la semicúpula como cubierta de los ábsides.
Bóveda de cañón Bóveda de arista
Bóveda de cañón.
Imagen de Yosemite en Wikimedia Commons. Licencia CC.
Bóveda de arista.
Imagen de Yosemite en Wikimedia Commons. Licencia CC.
Cúpula sobre tambor Cúpula sobre pechinas

Cúpula sobre tambor (izquierda) y cúpula sobre pechinas (derecha).
Modificación propia de imagen de Arend041 en Wikimedia Commons. Licencia CC.

Dentro del alzado, los romanos introdujeron también aportaciones menores a los órdenes arquitectónicos:

  • Orden toscano: Es una adaptación del orden dórico que los romanos tomaron de los etruscos. Las diferencias principales con el orden dórico son que la columna tiene basa y que el fuste y el friso son lisos.
  • Orden compuesto: Es una variación del orden corintio, en la que los capiteles combinan las hojas de acanto corintias con pequeñas volutas jónicas.

Finalmente, se generalizó el uso de la fachada compuesta por pisos de arquerías. En estas fachadas se introdujo a partir del inicio de la era imperial una innovación procedente del helenismo, la superposición de órdenes en los sucesivos pisos. El tipo más característico de superposición de órdenes consiste en un primer piso de orden dórico o toscano, un segundo piso de orden jónico y un tercer piso de orden corintio.

Para profundizar

El puente de Alcántara

El puente de Alcántara es uno de los mejores ejemplos de la calidad alcanzada por la ingeniería romana y de la gran importancia que el Imperio Romano concedió a las redes de comunicación. Se encuentra en Alcántara (Cáceres) y atraviesa el Tajo. Fue construido en época de Trajano (98-117). Su arquitecto fue Gayo Julio Lacer. Es un puente de grandes dimensiones, formado por seis arcos de medio punto que apoyan en pilares. Está realizado en sillares almohadillados de granito, organizados en hileras regulares y colocados en seco (o sea, sin argamasa o cemento). Los pilares están dotados de tajamares triangulares orientados hacia el origen de la corriente, cuya finalidad es debilitar la fuerza de esta. En el centro del puente hay un arco del triunfo, en el que se conserva la inscripción en mármol que conmemora la construcción. Por ella sabemos el nombre del arquitecto.

Puente de Alcántara
Imagen de CHIRIBEJE en Wikimedia Commons. Licencia CC.