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7. Balance de la II República

Mitin republicano
Manuel Azaña durante un mitin en las elecciones municipales de 1934 (Fotografía de J.M. Sagarra i Plana)
Una de las grandes novedades de la II República es que fue entonces cuando por primera vez la política se convirtió en un fenómeno de masas, en vez de en un asunto propio de una minoría dirigente. Grandes mítines, capaces de llenar plazas de toros, recorrieron por primera vez la geografía española.
Imagen de Arxiu Nacional de Catalunya en Europeana. Licencia CC BY-NC-ND

Fracasaba así un proyecto político que aún hoy es muy discutido y que sigue dividiendo en cierta medida a la izquierda y a la derecha. Fue un proyecto democrático y modernizador que fracasó por la mala coyuntura económica, la falta de tradición democrática y la polarización política. Significó la consagración sociopolítica de las clases medias y de los partidos de masas, tanto en la izquierda como en la derecha. Supuso importantes avances en la incorporación de la mujer en la vida civil y política. Fue ahora cuando la mujer obtuvo el derecho al voto y fue la primera vez en que hubo diputadas en cortes. Poco después, durante la Guerra Civil, llegaría la primera mujer ministra. La II República significó también la consagración de los nacionalismos y de la vía autonómica como respuesta a sus reivindicaciones. En Andalucía, el movimiento andalucista, dirigido por Blas Infante, llegaría a redactar en 1933 el Anteproyecto de Bases para el Estatuto de Andalucía.