Los musulmanes no lograron conquistar toda la Península. Se resistieron a ellos las poblaciones de las montañas de la franja cantábrica que ya se habían resistido durante siglos al dominio visigodo. Durante la invasión, muchos visigodos buscaron refugio entre estas poblaciones y otros lo hicieron en el vecino Reino Franco. De esa combinación de poblaciones surgieron en el extremo norte de la Península diversos núcleos cristianos de resistencia al Islam. Un episodio marca el inicio de esa resistencia, la Batalla de Covadonga (722), en la que las tropas musulmanas fueron derrotadas por fuerzas astures dirigidas por Pelayo.
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| Imagen de José Alberto Bermúdez en Banco de imágenes y sonidos de intef (modificada). Licencia CC. |
De esos núcleos de resistencia nacerían los reinos cristianos peninsulares:
En el oeste, la alianza entre indígenas y refugiados visigodos dio lugar al nacimiento del Reino de Asturias, con centro en Oviedo. En el siglo X su capital se trasladó a León y el reino pasó a llamarse Reino de León. La parte más al este del reino era el Condado de Castilla, cuyos condes tenían una gran libertad de actuación frente a los reyes de León.
Con el tiempo el Reino de León dio lugar a tres reinos: el Reino de Portugal, el Reino de León y el Reino de Castilla. Portugal permaneció independiente. Pero Castilla y León se unieron definitivamente en 1230, dando lugar a la Corona de Castilla.
En el este, el Imperio Carolingio creó en torno a los Pirineos una serie de condados para fortalecer su frontera frente a los musulmanes. Estos condados se integraron en una región fronteriza: la Marca Hispánica. Pero a medida que el Imperio Carolingio entró en decadencia esos condados se fueron haciendo independientes.
- Pamplona se convirtió en el centro de un núcleo de resistencia que integraba a los vascones y que acabó convirtiéndose en el Reino de Navarra.
- En los Pirineos centrales surgieron los condados aragoneses, que ya en el siglo XI se unieron en el Reino de Aragón.
- Al este nacieron los condados catalanes, el más importante de los cuales es el Condado de Barcelona.
El Reino de Aragón y el Condado de Barcelona quedaron unidos desde 1162 en la Corona de Aragón. De sus conquistan surgieron dos nuevos reinos que se sumaron a la Corona de Aragón: los reinos de Valencia y Mallorca.







