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1.3. Sociedad, economía y cultura en al-Ándalus

Iglesia rupestre de Bobastro
La iglesia rupestre de Bobastro (Málaga) es el testimonio de una de las revueltas más importantes del emirato, que unió a muladíes y mozárabes en torno a la figura de Ibn Hafsun, un muladí que llegó a convertirse al cristianismo.
Imagen de Macucal en Wikimedia Commons. Licencia CC BY-SA.
Sinagoga de Córdoba
Las sinagogas son el lugar donde los judíos se reúnen y estudian sus libros sagrados. La sinagoga de Córdoba muestra la plena integración de los judíos en la cultura artística andalusí.
Imagen de JP Puerta en Wikimedia Commons. Licencia CC BY.

La conquista musulmana creó una nueva sociedad, formada por distintos grupos de población. Por un lado estaban los musulmanes, a su vez divididos en varios sectores:

  • En la cúspide social se encontraba la aristocracia árabe, una minoría descendiente de árabes y sirios. Eran frecuentes las luchas entre los linajes aristocráticos.
  • Los bereberes eran musulmanes no árabes procedentes del norte de África. Habían constituido el grueso del ejército invasor. Se asentaron sobre todo en las zonas rurales agrupados en tribus. En ocasiones protagonizaron levantamientos porque se sentían discriminados con respecto a los árabes.
  • Los muladíes eran los hispanos convertidos al Islam. Desde el principio las conversiones fueron muy numerosas, porque ser musulmán daba grandes ventajas sociales y fiscales. Con el tiempo se fueron convirtiendo en el grupo más numeroso, asimilaron la cultura árabe y ascendieron socialmente. No obstante, también protestaron con frecuencia por sentirse discriminados frente a los árabes.

Por otro lado estaban los "protegidos", es decir, los cristianos y judíos, a los que el Islam ofrecía protección a cambio de determinados impuestos. Su coexistencia con los musulmanes a menudo fue pacífica, pero no estuvo exenta de períodos de conflicto y persecución.

  • Los cristianos que vivían en un Estado musulmán se llamaban mozárabes. Con los años, sus ritos, costumbres y lengua fueron separándose de los de los cristianos del norte. A medida que pasó el tiempo su número fue descendiendo por las conversiones y por la migración a los reinos cristianos.
  • Los judíos eran numerosos sobre todo en las ciudades, ya que solían dedicarse a actividades no agrarias. Bajo el dominio musulmán las comunidades judías prosperaron.

Finalmente estaban los esclavos. Podían convertirse al Islam y ser liberados, lo que permitió que muchos libertos alcanzaran una elevada posición social.

Alcazaba de Almería
Alcazaba de Almería
Imagen de Jebulon en Wikimedia Commons. Dominio público.

El corazón de la vida social en al-Ándalus era la ciudad, que el Estado musulmán fomentó como centro de poder, lugar de reunión de la comunidad musulmana y centro económico. Las ciudades musulmanas preservaron en al-Ándalus la tradición urbana romana que prácticamente se había perdido en la Europa cristiana.

La economía de al-Ándalus estaba muy desarrollada. Destaca su agricultura, con el desarrollo del regadío, la huerta y la introducción de nuevos cultivos orientales (arroz, cítricos, caña de azúcar, algodón...). La artesanía alcanzó niveles muy elevados y el comercio prosperó.

A lo largo del tiempo, la islamización y orientalización de la sociedad hispana y la combinación en ella de diferentes elementos étnicos provocó el desarrollo de una cultura muy particular, la cultura andalusí. Era una cultura rica y compleja, en la que la tradición árabe clásica quedó enriquecida por la aportación de muladíes, cristianos y judíos, que adoptaron el árabe como vehículo cultural. En este medio cultural prosperaron las artes, las disciplinas científicas y las humanísticas.

Córdoba y su mezquita Priego de Córdoba Baños árabes de Jaén
Con unos 100.000 habitantes, la Córdoba califal se convirtió en la ciudad más grande de toda Europa, un asombro para quienes la visitaban desde la Europa cristiana.
Imagen de Salvatorecoco en Wikimedia Commons. Licencia CC BY-SA.
El Barrio de la Villa de Priego de Córdoba es un buen ejemplo del tipo de calle característico de la ciudad musulmana.
Imagen en Wikimedia Commons. Dominio público.
Sala templada de los baños árabes de Jaén (s. XI).
Imagen de J.L. Filpo Cabana en Wikimedia Commons. Licencia CC BY.

Esta cultura andalusí dejó un importante legado cultural en la Península Ibérica. Numerosas obras árabes fueron traducidas al castellano, enriqueciendo la cultura académica europea en ámbitos como las ciencias y la filosofía. La cultura popular también se enriqueció con esta aportación, que seguiría activa, gracias a los mozárabes y moriscos, hasta el siglo XVII. Los numerosos elementos árabes presentes en la lengua castellana, el urbanismo y las tradiciones y formas de vida peninsulares, atestiguan la importancia de esta herencia. La aportación cultural se advierte también en la adopción por los reinos cristianos de numerosos elementos musulmanes (impuestos, sistemas de administración, etc.)

A ese legado cultural debe sumarse el legado económico: la tradición del regadío y de los cultivos introducidos desde oriente por los musulmanes; sectores artesanales como la cerámica, el azulejo o la construcción en ladrillo; el desarrollo de una estructura comercial y financiera compleja basada en la ciudad y la moneda, etc.

Actividad desplegable

Vamos a ver lo que sabes de la sociedad andalusí. Relaciona cada una de las descripciones con el término que aparece en el menú desplegable.

1) Formaban la aristocracia más selecta de al-Ándalus. Respuesta:
2) Procedían del norte de África. Respuesta:
3) Eran hispanos convertidos al Islam. Respuesta:
4) Eran cristianos en territorio musulmán. Respuesta:
5) No eran ni musulmanes ni cristianos. Respuesta:

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