Saltar la navegación

3.1.2. La cristianización de la basílica

A partir del Edicto de Milán del 313, la conversión del cristianismo en religión asociada al poder y el rápido aumento de los fieles plantea a la Iglesia un problema arquitectónico. Ya no se pueden realizar los ritos en edificios privados de modestas dimensiones. Hay que buscar un modelo de edificio que permita realizar los ritos cristianos con gran afluencia de fieles. El templo pagano, concebido como casa del dios, no sirve a los objetivos de la iglesia, que es concebida como un lugar de congregación de los fieles durante la eucaristía. La solución es adaptar al uso cristiano la basílica, el modelo arquitectónico romano más apropiado para celebrar grandes reuniones.

Planta de la basílica original de San Pedro
Planta aproximada de la basílica original de San Pedro del Vaticano (Roma), tal como la hizo construir Constantino en el siglo IV.
Imagen de Locutus Borg en Wikimedia Commons. Dominio público.

La basílica cristiana es, por tanto, un edificio destinado al culto cristiano, o sea, una iglesia. Sus principales características son las siguientes:

  • Como la basílica romana, tiene una planta axial, también llamada planta basilical. Está formada por tres o cinco naves a diferente altura separadas por columnatas que sostienen dinteles o arquerías de medio punto. La cubierta interior de las naves puede ser plana o abovedada. Cuando es plana suele decorarse con casetones. La techumbre es a dos aguas.
  • Frente al caso de la basílica romana, las naves longitudinales se cruzan, cerca de la cabecera de la basílica, con una o varias naves transversales. A ese brazo transversal se le llama transepto. Se llama planta de cruz latina a este tipo de planta que dibuja una cruz en la que el travesaño está cerca de la parte superior. De esa forma, la planta de la basílica cristiana se convertía en un símbolo de la cruz de Cristo.
  • Según se avanza desde los pies de la basílica, un arco de triunfo da paso al transepto, tras el que se accede al presbiterio, que es el lugar donde se oficia la eucaristía. Tras el presbiterio se encuentra el ábside, a cuyos lados se encuentra el diaconicum o sacristía y la prótesis, donde se prepara el pan y el vino.
  • A los pies de la basílica se abre un gran espacio porticado, llamado atrio. Allí aguardan durante la eucaristía los catecúmenos, es decir, los cristianos que aún no han sido bautizados. Frecuentemente un nártex da acceso desde el atrio al interior de la basílica.
  • Dos torres campanario, normalmente a los pies de la basílica, elevan su alzado.
Exterior de San Pablo Extramuros Interior de San Pablo Extramuros
Aunque la iglesia de San Pablo Extramuros en Roma tuvo que ser reconstruida tras un incendio en el siglo XIX, es uno de los ejemplos más ilustrativos de lo que fueron las grandes basílicas paleocristianas de Constantino. A la izquierda se puede ver la fachada y el nártex desde el atrio (imagen de Berthold Werner en Wikimedia Commons. Dominio público). A la derecha se puede ver el interior, con la división entre naves, el arco de triunfo y el presbiterio al fondo (imagen de Dnalor 01 en Wikimedia Commons. Licencia CC).

La basílicas se ornamentan con ricos techos de madera, mármoles y mosaicos, que llegan a cubrir casi por completo los muros. De acuerdo a su función religiosa, en las basílicas paleocristianas se privilegian los espacios interiores frente al énfasis clásico en la fachada de los edificios. En cambio las fachadas son mucho más simples.

Los mejores ejemplos de basílica paleocristiana son los siguientes:

  • Las cuatro grandes basílicas de Constantino en Roma: S. Juan de Letrán, Sta. María la Mayor, S. Pablo Extramuros y S. Pedro del Vaticano, hoy sustituida por la actual basílica renacentista.
  • Santa Sabina (Roma. 422-432) es uno de los ejemplos mejor conservados.
Santa María la Mayor de Roma
La basílica de Santa María la Mayor (Roma), aunque contiene importantes modificaciones posteriores, conserva bastante bien sus rasgos originales paleocristianos.
Imagen de Livioandronico2013 en Wikimedia Commons. Licencia CC.
Baptisterio lateranense
Aspecto actual del baptisterio de San Juan de Letrán (Roma).
Imagen de Szilas en Wikimedia Commons. Dominio público.

Junto a la basílica surge otro tipo de santuario, el martyrium, destinado a la veneración de los restos de un mártir y generalmente de planta central. En Oriente es frecuente establecer un martyrium en la cabecera de una basílica, como es el caso de la Iglesia de la Natividad (Belén. 351-365). El martyrium tiene una gran influencia sobre la arquitectura bizantina.

Otro edificio religioso de planta central es el baptisterio, destinado a la celebración de los bautismos. Habitualmente se situaba junto a una iglesia, pero separado de ella. Suelen tener planta circular o poligonal, tomando como centro la pila bautismal. Uno de los más destacados es el baptisterio de San Juan de Letrán (Roma), del siglo V.

Santo Stefano Rotondo
La iglesia de Santo Stefano Rotondo en Roma es uno de los ejemplos mejor conservados de martyrium paleocristiano.
Imagen de Lalupa en Wikimedia Commons. Licencia CC.