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ÍNDICE
Presentación
Prólogo
Introducción
Agradecimientos
Néstor Almendros, Un certero resplandor
Néstor Almendros, Un cálido travelling
Filmografía
TODO EL TEXTO DE ESTA PÁGINA WEB RELACIONADA
CON NÉSTOR ALMENDROS, HA SIDO TRANSCRITA DEL LIBRO "NÉSTOR
ALMENDROS EN TOMARES", ESCRITO POR ANTONIO GOSÁLVEZ
COLLADO, QUE FUE AMIGO DE NÉSTOR, DIRECTOR DEL INSTITUTO
EL AÑO DE SU INAUGURACIÓN Y ACTUALMENTE PROFESOR DE
ESTE INSTITUTO.
Francisco Solano Trapero Casas
Director del I.E.S. Néstor Almendros en el período 1997-2000
La creación de un Centro Educativo plantea, a menudo,
un gran debate en torno al nombre que se le ha de dar,
un nombre que represente una realidad o unos sentimientos
del entorno en que es creado. Cuando ese Centro nace
con la finalidad clara y definida, como es el Instituto
de Formación Profesional de Tomares, consagrado a ser
la génesis de los futuros creadores de la ilusión que
transmiten las imágenes, qué mejor propuesta que la
de darle el nombre de un artista de la luz, de alguien
que, ya lo dijo Truffaut, hacía de su oficio de iluminador
un arte.
Néstor Almendros es ese artista del
que se acordó la Comunidad Educativa del Instituto,
y no sólo por ser alguien cuyo nombre apareciera en
las enciclopedias sobre cine como un reconocido y galardonado
director de fotografía, sino porque, además de todo
ello, "preferimos gente viva, para que pueda aportar
su presencia y experiencia". Esta fue la respuesta
de Antonio Gosálvez ante la incredulidad del propio
Almendros por haberse acordado de él, "con todas
las personalidades que existen en esta profesión"
Enormemente entusiasmado por la propuesta, Néstor Almendros
aceptó dar su nombre a este Instituto de Formación Profesional
en el que se desarrollaría la especialidad de Imagen
y Sonido, además de la especialidad de Relaciones Públicas.
No sólo asistió a la inauguración, sino que, durante
varias jornadas, dirigió algunas prácticas de rodaje
y dio lecciones magistrales sobre iluminación, comentando,
desde el punto de vista fotográfico, el proceso de rodaje
de dos de las películas en las que él intervino, Kramer
contra Kramer y El lago azul.
Desde ese momento pervivirá una estrecha relación entre
Almendros y el Instituto, la cual desembocará en la
donación, poco antes de su muerte, de los derechos literarios
y cinematográficos de El Abencerraje un guión inédito
escrito por él, basado en una novela del siglo XVI atribuida
a Antonio de Villegas. Este guión ha permanecido en
depósito desde entonces y aquí aparece publicado integro.
Doce años han pasado desde aquellos días en los que,
el hoy I.E.S. Néstor Almendros, vio la luz. En su singladura
a lo largo de ellos, el Centro ha ido adaptándose a
los retos que el nuevo Sistema Educativo (LOGSE) le
ha planteado. En la actualidad, cuenta con una amplia
y diversificada oferta educativa en la que, la Familia
Profesional de Comunicación Imagen y Sonido ocupa una
parcela importante.
Este cuaderno, "Néstor Almendros en Tomares",
recoge las vivencias de aquellos días, contadas por
la persona que hizo realidad la idea de hacer perdurar
el nombre de un maestro en la fachada de un centro cuya
vida giraría en torno a la imagen.
INDICE
PRÓLOGO
Jaume Peracaula
Director de fotografía
Conocí a Néstor Almendros en 1981. Hacía poco tiempo
que en Francia se había publicado su libro Un
homme à la caméra, y tenía en este momento, la
propuesta de editarlo en España con el título Días
de una cámara. Néstor no fue nunca un técnico.
Es más, me atrevería a asegurar que no sabía, o sabía
muy poco. Así pues, me llamó para que me hiciera cargo
de la traducción técnica del libro. Mi sorpresa fue
mayúscula por dos razones: la primera era que no nos
conocíamos de nada, y aunque yo estaba documentado sobre
su obra, dudaba que él conociera algo de la mía, y la
segunda, que me escogiese a mí para este trabajo de
tanta responsabilidad.
Cuando por fin nos encontramos en el hall del hotel
Nóbel de Barcelona, le comenté que creía, de verdad,
que había profesionales mucho más preparados que yo
para llevar a buen término aquel trabajo. Incluso le
confeccioné una lista con nombres de directores de fotografía
de renombre y reconocido prestigio. Néstor leyó la nota
con suma tranquilidad, y levantando la vista del papel,
me dijo: faltas tú. Nunca le podré agradecer
lo suficiente aquel gesto de confianza. Este fue el
principio de una gran amistad y de una excelente colaboración.
He dicho antes que Néstor no había sido nunca un gran
técnico. No es que solamente yo lo pensara, es que él
con toda su humildad me lo había confesado más de una
vez. La técnica, y en su obra se ve desde el primer
momento, estaba sustituida por la inteligencia, por
el talento, por la brillantez y sobre todo por la elegancia
y el buen gusto. Néstor era un creador. En pocas palabras,
un verdadero artista.
Persona refinada y de una extensa cultura, buscó la
técnica de la iluminación en la pintura: Vermeer, Latour,
Rembrandt, Caravaggio, Manet, Hopper y muchos otros.
Así mismo encontró la forma de aplicarla a través de
la sencillez. Acostumbrado como había estado a rodar
con pocos medios, sobre todo en su primera época en
Francia, supo sacar un enorme provecho de las luces
naturales. Sus rodajes, incluyendo su última etapa americana,
se caracterizaban por esta sencillez y ahorro de material.
No había nunca un proyector de más, y por supuesto,
uno de menos. Néstor huía de la espectacularidad. Esto
lo pude constatar personalmente en Carolina del Norte,
en los Estados Unidos, en el que fue su último rodaje:
Billy Baghate. Néstor, lejos de toda sofisticación
de otros directores de fotografía, utilizaba, todavía
su primer fotómetro, un viejo Weston Master que había
comprado de joven en las Ramblas de Barcelona y que
aún, hoy día, emplean los nuevos estudiantes de Imagen
por su utilidad y poco precio. Esta sencillez, está
falta de vedetismo, provocó durante el rodaje de la
película una gran admiración por parte de todos los
miembros del equipo. He de confesar que me quedé sorprendido
de la devoción que le profesaban como persona, como
intelectual, como artista y como brillante conversador
a quien todo el mundo consultaba.
Aquí, en nuestro país, muchas veces se acusó a Néstor
Almendros de falta de interés hacia nuestro cine. Esto,
puedo asegurar categóricamente, es falso. Sus numerosas
visitas a Barcelona estaban marcadas por su familia
y sus amigos. Pero no pasaba ni un día sin ir al cine
para ver única y exclusivamente películas españolas.
La primera vez me sorprendió, pero su explicación fue
contundente: el cine español no llega más que
en contadas ocasiones al público americano. Si no lo
veo aquí, no lo veré nunca. Néstor, que tenía
un gran conocimiento de nuestra cinematografía de los
años 40 y 50, no quería perder el hilo de lo que se
estaba haciendo ahora y aquí. En cuanto a por qué no
rodó nunca en España -excepción hecha en Cambio
de sexo de Vicente Aranda, y que no finalizó-
es muy sencillo de entender: como buen profesional preparaba
las películas con mucha antelación. Les dedicaba mucho
tiempo. Las pocas veces que lo llamaron para que se
hiciera cargo de la fotografía de alguna película española,
topó siempre con el mismo problema: la preparación se
tenía que ejecutar apresuradamente. Esto, para él, era
absolutamente inadmisible, ya que no podía aceptar un
trabajo poco riguroso y mal preparado. Néstor sentía
una gran admiración por diversos directores españoles.
Le hubiera complacido rodar con ellos, y por supuesto,
el problema económico no hubiese existido, aún siendo
uno de los directores de fotografía más cotizados del
cine mundial.
Aprovecho la ocasión para precisar que Néstor fue siempre
una persona desinteresada, y prueba de ello es que nunca
negó la ayuda a la gente preocupada por su trabajo.
Todavía recuerdo una lección magistral que impartió
en 1984 a las personas que se estaban formando para
ocupar puestos de responsabilidad en la Televisión de
Cataluña. Así como su dedicación al Instituto que lleva
su nombre en Tomares, en Sevilla.
La última vez que vi a Néstor fue en Nueva York, en
el mes de agosto de 1991. Le recogían en un coche de
la productora para llevarle a un rodaje. Nos despedimos,
subió a la limusina y mientras el coche arrancaba, se
quitó el sombrero para saludarme, sonrió, y aquel fue
para mí su último adiós. El coche se perdió por las
avenidas de Manhattan.
Un adiós de película, de un hombre de cine.
INDICE
INTRODUCCIÓN
Sergio Almendros
Siempre admiré las cualidades intelectuales de mi hermano
Néstor.
Me producía envidia su infinita capacidad de trabajo,
así como su resolución para enfrentarse sin temor a
cualquier conflicto -político, laboral o familiar- que
pudiera surgir, dado que no rehuía la polémica ni el
debate.
Su resistencia física, capaz de soportar los duros
rodajes de la industria cinematográfica, me dejaba siempre
en lejana retaguardia.
Viajero incansable, escasas eran las ocasiones en que
podíamos conversar plácidamente cuando él acudía en
visita familiar a su Barcelona natal.
En cierta ocasión me comunicó, muy sorprendido, cómo
le habían dado su nombre a un centro sevillano. Un catalán
decía- reconocido tan lejos, en un lugar de tantos
artistas...
Tomares tuvo que ser la localidad que respondiera con
un gesto tan espontáneo como altruista. Sin embargo,
un leve temor lo embargaba: el viajero intrépido que
había recorrido lugares lejanos y exóticos no conocía
Sevilla -tan cercana- e ignoraba cómo reaccionaría su
gente, pues nunca se había encontrado anímicamente tan
cerca de su país, de su casa.
Emprendió pues, el viaje como una aventura más en su
vida y una nueva abertura en su corazón sin sospechar
que, quizás fuesen éstos sus últimos flashes sobre el
Sur.
El entonces director del Instituto, Antonio Gosálvez,
lo recibió con los brazos abiertos y rápidamente se
creó entre ellos una gran amistad, producida, sin duda,
por la convergencia de ideas sobre arte y docencia,
convencidos ambos de la necesidad de facilitar una óptima
formación a los jóvenes creadores, los artistas del
futuro.
Néstor me hablaba de Antonio y sus alumnos sevillanos
como si los conociera de toda la vida y me mostró su
deseo de volver a Sevilla para gozar con la tranquilidad
-una vez en la vida no le sería perjudicial- y hospitalidad
desbordante de sus habitantes.
Pero además, este deseo iba más lejos, acompañado de
un sentimiento profundo, entrañable y mal disimulado.
El idéntico disimulo con el que intentaba no reconocer
-ni darme a conocer- la enfermedad incurable que padecía,
y que le conduciría a un rápido y definitivo final.
Pero me atrevería a decir que el sentirse querido por
Andalucía, el contar con un centro docente con su nombre,
fue la satisfacción más grande que tuvo en su vida,
a pesar de todos los premios y honores recibidos a lo
largo de su existencia. Néstor era mi hermano y yo lo
conocía bien.
INDICE
AGRADECIMIENTOS
Filmoteca de Andalucía
Jaume Peracaula
Sergio Almendros
Carmen Montes
Luis Javier Montealegre
Manuela Ramos
María Infart
José M. Rodríguez Velo
Victoria Fonseca
INDICE
NÉSTOR ALMENDROS, UN CERTERO RESPLANDOR
Néstor Almendros ha sido, sin duda, uno de los maestros
de la luz más importantes en el arte de hacer cine de
nuestra época.
Artesano de la iluminación natural, aprovechó de ella
todos sus momentos mágicos:
Tiendo a utilizar cada vez más una fuente única
de luz, tal como suele darse en la naturaleza.
Si a ello se añade su formación humanística, el resultado
en la pantalla refleja un lenguaje de sentimientos que
afecta y conmueve la sensibilidad del espectador.
Almendros -argumentaba Scorsese- contemplaba
el cine desde la perspectiva de una tradición humanista.
Nacido en Barcelona (1930) en el seno de una familia
liberal y tolerante, sus progenitores se dedican a la
enseñanza e investigan métodos pedagógicos vanguardistas.
Su padre, Herminio Almendros, introduce en España el
método de la Escuela Moderna de Celestin Freinet, que
también experimentaría años más tarde, durante su exilio
en Cuba, en los comienzos de la Revolución Castrista.
El futuro cineasta muestra ya desde su juventud una
gran sensibilidad por las Artes y, sobre todo, por el
cinematógrafo oficio que, debido a su condición de miope,
él consideraba una osadía afrontar:
La naturaleza no me había aventajado para esta
profesión en la cual, lo menos que se puede exigir al
que la practica es ver bien. Sin embargo, la pasión
y la voluntad compensan, a veces, no pocas dificultades.
Ya desde pequeño sus familiares lo llevan al cine:
En aquellos tiempos difíciles, justo al acabarse
la guerra civil, el cine constituía, para la gente pobre,
el único medio de escapar a la opresión intelectual
del franquismo.
Estudia en el Instituto Barcelonés Ausias March:
Me volví a encontrar con mis compañeros del Ausias
March en el 40 aniversario de nuestra graduación. Yo
salí de España tomando una dirección y desde ese momento,
de un barco que uno tome en un momento dado, depende
que todo una vida cambie, como en La vida en un hilo,
de Neville.
Acude a las salas cinematográficas con frecuencia,
fascinado por el cine de evasión:
Lost Horizonts, de Frank Capra, obra de evasión
por excelencia, es la película de aquellos tiempos que
me causó un impacto más fuerte.
Ello no le impide, sin embargo, sentir gran curiosidad
por las obras de autor:
Además del cine de evasión empezaron a interesarme
películas más reflexivas como The Magnificent Ambersons,
de Orson Welles, o The Informer, de John Ford.
Coleccionista de programas de cine, que a veces sustrae
de las sugerentes carteleras de su ciudad, redacta y
compone un valioso y pormenorizado archivo personal
sobre los directores más importantes de la época. Ya
a los catorce años asiste con asiduidad a las sesiones
del cine-club del Coliseum:
En ellas pude conocer, por ejemplo, películas
como Die Niebelungen, de Fritz Lang; Das Wachsfigurenkabynett,
de Paul Leni; Der Lerztemann y Tartuffe de Murnau, que
me impresionaron enormemente.
En 1939, al finalizar la guerra civil española, su
padre se auto exilia a Cuba, ya que se le hacía difícil
la vida en España debido a sus ideas republicanas. En
1948, se incorpora el resto de la familia.
La Habana acoge de manera óptima a los Almendros. Néstor
estudia allí Filosofía y Letras, más bien por dar gusto
a sus padres que por vocación, y con la misma pasión
con la que acomete todos sus proyectos, se convierte
en un ardiente activista estudiantil, lo que le acarreará
en el futuro muchos disgustos y algunas contradicciones
en el terreno político por sus posicionamientos un tanto
radicales.
Junto a German Puig y Ricardo Vigón, funda el primer
cine-club en la Isla, que se inaugura con la proyección
de un film de Renoir (La Bête humaine) y
otro de Eisenstein (Alexander Nevsky) como
punto de partida para potenciar un cine de calidad recepcionado
con grandes esfuerzos y entusiasmo:
Nosotros tuvimos el mérito, que no nos quitará
nadie, de ser los primeros en Cuba y aún quizás de la
América latina.
En 1950 rueda con Gutiérrez Alea Una confusión
cotidiana, mediometraje en 8 mm., adaptación de
un cuento homónimo de Kafka :
En aquella época no sabíamos iluminar. Utilizábamos
una lámpara photo-flood, cuya luz enviábamos directamente
sobre los intérpretes sin más refinamientos. Pero en
cuanto a encuadre y montaje, la película es interesante.
En 1955 se traslada a Estados Unidos para seguir cursos
en el Institute of Film Techniques del City College
de Nueva York:
Se trataba de una escuela con medios muy reducidos,
casi amateur, con cámaras de 16 mm. los cursos eran
interesantes pero no suficientes en la práctica.
Tras este período fuera de Cuba que le hace conocer
el cine de vanguardia experimental, se traslada a Italia
(1956) e ingresa en el Centro Sperimentale di Cinematografía
de Roma:
Cuando estudiaba en el Centro Sperimentale de
Roma, algunos de nosotros, muy jóvenes entonces, destruíamos
con palabras casi todo lo hecho por las generaciones
que nos precedían. No sólo despreciábamos la fotografía
glamourosa del cine de Hollywood, sino que emplazábamos,
casi en bloque, al neorrealismo, por aquella época en
sus estertores. No comprendíamos cómo un cambio que
se pretendía radical en la temática, en las intenciones,
en la dirección de actores no fuese acompañado de una
equivalente renovación fotográfica. En un cine que aspiraba
a un nuevo realismo, nos irritaban sobre todo, aquellas
iluminaciones con juegos de sombras arbitrarios, estetizantes.
Pero la escuela que fue una gran decepción para un
cineasta que ya conocía tanto la teoría como la práctica
del manejo de una cámara y con un profesorado de tendencias
conservadoras, no dispuesto a arriesgarse en el descubrimiento
de nuevas formas de iluminar. Al no conseguir trabajo
en el mundo del cine italiano, muy cerrado a los técnicos
extranjeros, y con Batista en el poder en Cuba, decide
aceptar una plaza de profesor en el Vassar College de
Nueva York, lo que le permite salir de su difícil situación
económica y rodar simultáneamente películas amateurs
los fines de semana, a la manera del free cinema inglés.
Es en este período cuando dirige 58-59
(1959) un cortometraje de 8 minutos, filmado en una
media hora escasa, y en 16 mm. lo que supondrá su tan
deseada incursión en el mundo del cine:
Víspera de Año Nuevo en Nueva York, los últimos
minutos antes de la media noche. Una gran multitud se
reúne en el cruce de Times Square y la calle 42 para
celebrar el fin de Año. La gente espera y hay un crescendo
en el montaje hasta que las agujas de los relojes marcan
las doce. A todos les invade entonces una locura colectiva,
empiezan a abrazarse, a gritar y a tocar silbatos, sonajas,
trompetas. Fue mi primera película completa, con sonido,
con títulos de crédito y la palabra FIN.
Con el triunfo de Castro, Almendros regresa a Cuba
en 1959:
Es muy difícil de amaestrar la luz de Cuba, del
trópico, porque viene de arriba y en un rostro humano,
por ejemplo, crea sombras bajo los ojos, bajo la nariz.
Una luz dura con la que la gente tiende a fruncir el
ceño al no poder soportar su exceso.
Allí rueda numerosos documentales y películas divulgativas
sobre proyectos del gobierno en reformas agrarias, de
higiene, de educación, etc.:
Decidí volver a la Habana. La revolución significaba
una atracción irresistible. Hice mis primeras películas
profesionales en la Cuba castrista. Rodé allí cerca
de 20 documentales.
A nivel personal, realiza con su hermano Sergio Gente
en la playa (1961), cortometraje en 16 mm. que
le serviría más tarde como tarjeta de presentación en
el cine europeo:
No tenía ninguna línea argumental; era más bien
un estudio de comportamientos rodado cámara en mano...
No había comentario hablado, sólo ruidos de ambientes
reales y música típica cubana de juke-box.
La película contó, sin embargo, con incomprensibles
problemas de censura:
Cuando Gente en la playa estaba en pleno montaje,
para mi sorpresa intervinieron las autoridades con el
fin de impedirme terminarla. La película fue prohibida
a fin de cuentas porque no era política.
Almendros, desencantado del creciente sectarismo político
que le impide continuar en una línea cinematográfica
innovadora y atraído por el cine que la nouvelle
vague lleva a cabo, decide trasladarse a París
en su deseo por convertirse en director cinematográfico:
Yo quería hacer cine, pero era una cosa vaga.
Para mí era un arte muy importante en una época en la
que escribía guiones, dirigía películas amateurs, era
fotógrafo... lo único que no me gustaba era ser actor.
Su padre le apoya en esa, en principio, hermosa utopía:
vende la casa de los abuelos manchegos de Almansa (Albacete)
para financiar así el viaje de su hijo a Europa.
En París, ante el visionado de una copia de Gente
en la playa que Almendros había podido sacar a
escondidas de Cuba, sus colegas franceses quedan admirados
por lo que consideran una sorprendente muestra de cinema-verité:
Llegué a Francia muerto de hambre y pasé 5 años
viviendo en la Ciudad Universitaria sin apenas dinero
para el metro, y después, para ganarme la vida, empiezo
a trabajar de cámara.
Aunque en principio su deseo es dirigir, su primer
trabajo le llega como director de fotografía, con Eric
Rohmer, en París vu par... (1964):
Me han preguntado por qué abandoné tan pronto
mis veleidades de realizador y me entregué por entero
a la fotografía. El caso es que, al principio, quise
aunar las dos carreras simultáneamente. De ellas una
subió en flecha inesperadamente; la otra, la de realizador,
se quedó estacionaria. Digamos que la vida ha decidido
por mí.
Almendros queda atrapado por la manera de trabajar
de la nouvelle vague y se suma a las iniciativas
de los jóvenes iluminadores franceses por romper con
normas obsoletas:
Con la nouvelle vague se marca el momento del
cambio. En Francia, Raoul Coutard, particularmente,
empezó a utilizar de manera sistemática los métodos
de iluminación por reflexión.
Tras su colaboración con Rohmer, Néstor participa en
una trayectoria ascendente con directores de reconocido
prestigio, tanto en el cine europeo como en el americano
(Truffaut, Malick, Schroeder, Pakula, Benton, Scorsese...):
Yo creo en la fidelidad en el trabajo. He hecho,
creo, 9 películas con Rohmer, 8 con Truffaut, 5 con
Schroeder, 4 con Benton... me gusta trabajar con un
equipo al que conozco bien. Me he habituado a vivir
en un triángulo cuyos vértices son Barcelona, París
y Nueva York.
No obstante, no se olvida de la cinematografía cubana:
Dirigí dos películas sobre Cuba Nadie
escuchaba y Conducta impropia- en
las que he denunciado los abusos cometidos contra los
derechos del hombre en Cuba. Es un país que me sigue
interesando muchísimo, por supuesto. Lo que pasa es
que soy persona non grata y no puedo ir
y volver allí de una manera normal.
Su carrera cinematográfica, plagada de premios, cuenta,
entre otros, con el Oscar de Hollywood (Días del
cielo, 1976) y el Cesar francés (El último
metro, 1980):
Mejor que Días del cielo prefiero
La decisión de Sofía o En un lugar
del corazón (tal vez el mejor film que hice en
USA). Pero se concede el Oscar a las películas de paisajes,
extras, nubes, multitudes, y no se tiene en cuenta el
arte de fotografiar sin más. Pero Citizen Kane
es mi película. Nada que sorprenda a nadie.
En Días de cielo Almendros aplica principios
básicos y sencillos para que la narración no permanezca
exenta de naturalidad:
Las líneas horizontales sugieren descanso, paz,
serenidad. Fue una idea que aplicamos, tal vez inconscientemente,
en las primeras escenas de los vastos trigales. Las
líneas verticales indican fuerza, autoridad, dignidad.
La alta mansión de tres pisos, sola en medio de las
praderas. Las líneas que traspasan el encuadre en diagonal,
evocando acción, movimiento, poder para superar obstáculos...
En El último metro intenta captar la intensidad
y variaciones lumínicas tratadas con vigor y originalidad:
Con El último metro se me ofrecieron
numerosas oportunidades visuales en una especie de desafío
a mis principios. Se trataba en primer lugar de reconstruir
la atmósfera de los años 40 al 45 a través de la luz.
Esta época evocaba en mí recuerdos personales de infancia,
pero modificados por mi segunda memoria, el cine mismo.
A parte de sus trabajos en el cine, Néstor trabaja
como iluminador para la TV francesa y realiza incursiones
en el mundo de la publicidad (Freixenet, Armani, Klein,
Avedon...)
El 4 de marzo de 1992, el prestigioso cineasta fallece
en Nueva York. Tan sólo diez días antes concluye Cinemanía,
un volumen que reúne diversos ensayos y estudios sobre
cine con mirada crítica y personal y que había ocupado
sus últimos seis meses de vida, trabajando en él con
pasión.
Su recuerdo, aparte de en la profesión, permanece vigente
en Tomares a través del único centro docente que lleva
su nombre y que él mismo inauguró, unido al reconocimiento
que brindó a Andalucía donando los derechos literarios
y cinematográficos de su guión inédito El abencerraje.
Esta dedicación de Almendros a Sevilla ha dado sus
frutos y ha servido para que otros prestigiosos directores
de fotografía como Vittorio Storaro o Jaume Peracaula
hayan impartido lecciones magistrales en el centro que
lleva su nombre.
En 1993, al año de su muerte, se organizan unas jornadas
de homenaje al cineasta desaparecido en el I Encuentro
de Centros de Imagen de España.
Todo un merecido reconocimiento póstumo a un cineasta
que, como argumentaba Truffaut, es consciente
de ejercer un arte al tiempo que practica un oficio.
INDICE
NÉSTOR ALMENDROS,
UN
CÁLIDO TRAVELLING HACIA EL SUR
El 30 de junio de 1989, se construye en la localidad
Sevillana de Tomares (Decreto 267 / 6ñ9ñ88) un moderno
Instituto de Enseñanza Media (hoy transformado en Instituto
de Enseñanza Secundaria, I.E.S.). En Él, y como novedad
docente en la Administración Educativa andaluza, se
implantan las especialidades de Relaciones Públicas
e Imagen y Sonido.
Al ofrecerme la dirección del centro y en un análisis
conjunto entre profesores y alumnos, nos pareció oportuno
la puesta en marcha de la campaña Busca nombre
para tu Instituto como vehículo de promoción divulgativa
de un profesional ligado a la cinematografía. Tras arduas
liberaciones, se perfila como firme candidato Néstor
Almendros, primer español galardonado con un Oscar en
dirección de fotografía (Días del cielo,
1976).
Mi firme objetivo en diseñar en nuestra Comunidad Autónoma
un Instituto con proyección de un futuro invadido por
la Imagen, contemplaba la formación específica de personal
técnico con creciente demanda en el terreno de la tecnología
audiovisual (RTVA va a inaugurarse por esas fechas,
cercanas ya a la Exposición Universal de 1992).
Estas reflexiones aquí expuestas confluyen en el esbozo
por parte de todo el equipo docente de una inauguración
en las aulas dignas del gran cineasta a homenajear.
Pienso entonces en contactar con Néstor Almendros allá
donde se encuentre. En esas fechas, trabaja en Estados
Unidos pero ¿cómo localizarlo?; productoras y distribuidoras
cinematográficas no me suministran respuestas concretas.
En noviembre de 1989, al saber de su procedencia catalana,
acudo al Departamento de Cultura de la Generalitat para
solicitar información al respecto; dos días más tarde,
ya obra en mi poder en teléfono y la dirección deseados.
Inmediatamente contacto con su sobrino David quien
me comenta la ausencia de su tío de España, por encontrarse
en el Festival de Montreal, aunque tiene previsto su
regreso a Barcelona a mediados del mes en curso.
El día 16 de noviembre, sobre las diez horas, pude
al fin establecer comunicación telefónica con el prestigioso
cineasta, al que transmito el proyecto del Instituto,
que él acoge con espontánea incredulidad (¿no
será una broma, verdad?).
Tras mis explicaciones y el deseo de inaugurar el centro
contando con su presencia en diciembre, le sugiero así
mismo la posibilidad de realizar unas prácticas de rodaje
e impartir una lección magistral sobre iluminación,
a lo que Almendros asiente entusiasmado (estoy
encantado, es la primera vez que en mi país se reconoce
mi trabajo a través de un organismo oficial, en este
caso el gobierno andaluz).
Un entusiasmo, sin embargo, que no le hace perder su
sencillez y modestia: de todas formas no comprendo
¿por qué han elegido mi nombre con todas las personalidades
que existen en esta profesión?.
Preferimos argumento- gente que esté viva, para
que puedan aportar su presencia y experiencia.
Hombre -apostilla Néstor- una respuesta muy manchega.
Mi padre era de un pueblo de Albacete, de Almansa.
¿Cómo? pregunto sorprendido, yo también soy de allí.
Esta curiosa coincidencia hizo que comenzásemos a hablar
sobre calles, rincones, amigos comunes. Descubrí que
mi abuelo fue el sastre de su padre. Una serie de relaciones
y vivencias comunes que permitiría, en el futuro, mantener
entre nosotros un amistoso contacto perdurable hasta
su muerte.
Así, fiel a su promesa, en diciembre de 1989, se produce
la inauguración oficial del Instituto que llevaría su
nombre, con los acuerdos establecidos entre la Junta
de Andalucía, Ayuntamiento y Delegación de Educación
y Ciencia.
El 17 de diciembre espero a Néstor en el aeropuerto
de Sevilla, procedente de Barcelona, sobre las 15 horas.
Llega con escaso equipaje:
Me gusta viajar siempre muy ligero; entre la
gabardina y el chaquetón de cuero, he preferido este
último y la cabeza, sí, cubierta, pues con mi escaso
pelo temo los resfriados.
En seguida pude constatar su cercanía, su acento frágil,
con una cierta musicalidad casi caribeña. Muy comedido
en su trato, te hacía sentirte cómodo entre su conversación
locuaz y culta.
Nada más dejar sus pertenencias en un céntrico hotel
cercano a la Plaza Nueva, mostró su deseo por conocer
Sevilla, con sólo una fugaz visita años atrás, y recorrer
sus rincones, pisarla y olerla: Plaza de San Francisco,
Sierpes, Cuna, Catedral, Triana, San Telmo...
Se conmovía ante la arquitectura y el trazado de las
callejuelas oscuras y, sobre todo, ante la luz (¡Qué
contrastes lumínicos tan bellos y fuertes!). Por
la calle Betis, su mirada se alineaba a la fila de farolas
de luz anaranjada en un itinerario que complementaba
con sus precisiones siempre interesantes sobre la luz
y el color reflejados en el Guadalquivir.
El día 18 se procede al acto inaugural presidido por
Antonio Pascual, Consejero de Educación, con la presencia
de Néstor Almendros ante un auditorio entusiasta:
El director Eric Rohmer me decía una vez que
lo mejor que le podía ocurrir a un creador literario
o cinematográfico era que no le conociesen; Él creía
que cuanto menos se conoce a una persona, más se le
admira y cuando se le conoce, cuando se ve que existe,
que es real, deja de tener su aspecto mítico.
A mí me escogieron Vds., yo creo, porque no me conocen
y así pudieron inventarme.
Al ponerse al contacto conmigo Antonio Gosálvez y comunicarme
que si quería dar mi nombre a este Instituto, sabía
a lo que me arriesgaba viniendo aquí, aceptando esta
invitación.
Pero el honor que me hacen es tan grande, que no pude
declinarme y aquí estoy para agradecerles a todos el
haberme invitado.
Se proyecta en la tarde de ese día Kramer contra
Kramer, visionado que resulta aún más interesante
si se tiene en cuenta que dicho film se pasó sin sonido
para que Néstor, de manera didáctica, pudiera ir comentando
tanto los detalles técnicos, dificultades de iluminación,
anécdotas de rodaje, etc, como la libertad que le permitió
el director -Robert Benton- a la hora de iluminar, mover
la cámara e incluso admitir sugerencias escenográficas:
Es importante que el director de fotografía proponga
al decorador el lugar de las fuentes de luz. En una
de las secuencias entre padre e hijo en la cocina, me
basé en técnicas de iluminación realistas, y en una
cocina lo habitual es que la luz venga desde arriba.
Sin embargo, coloqué también un tubo fluorescente debajo
de uno de los muebles lo que producía una luz
de cocina al jugar con diferentes temperaturas
de color.
Es decir, la luz que provenía del techo era más caliente
que la de los neones de forma que al final llegaba a
crearse una sensación de luz azul.
El apartamento de Dustin Hoffman está iluminado
con lámparas de pie, a nivel del hombre. En general,
me gusta poner techos en los decorados para privarme
de esa facilidad de colocar luces arriba.
La casa es un decorado, copiada de una casa de
clase media americana y lo que se ve por las ventanas
son fotografías.
En el juicio se mezcló lo verdadero y lo falso
en el decorado. Encontramos un juzgado viejo en el Downtown
de Nueva York muy descascarillado y de techos muy altos.
Pedí que alargaran los cables de las lámparas para que
Éstas pudiesen entrar en campo y se creó así un efecto
de bosque muy bello.
Estas escenas del juicio eran muy difíciles para
establecer la línea de mirada y por cámara,
al haber varias personas, se realizaron muchos planos.
Lo bueno para un personaje no lo es para el otro pero
con mucho material rodado, se pueden solucionar muchos
fallos en un posterior montaje.
A veces ocurre un imprevisto. La escena de la
nieve no se proyectó así pero vino una gran nevada,
y los técnicos americanos, tan eficientes como dinámicos,
armaron el travelling y se rodó toda la secuencia con
nieve de verdad.
Hay escenas como la del vestíbulo de mármol donde
se encuentran Streep y Hoffman que se complican. Allí
se tuvo que rodar tres veces: la primera en el edificio
verdadero, de mármol; la segunda, se realizó en decorado
ya que al no estar Benton contento con la primera toma
y querer volver al lugar pedían ya una fortuna; una
vez montada la película se realizó un preview y la situación
quedaba confusa como si la pareja volviese a vivir juntos,
que no era lo planteado por el director y se rodó otro
final.
En la escena entre padre e hijo hablando bajo
la pérgola, creé una línea de fuga a la manera de Chirico
y se lo mostré a Benton quien lo aceptó a pesar de las
dificultades que entrañaba. En Europa no hay tiempo
ni dinero para ello.
Cuando Hoffman conduce a su hijo herido al hospital
la idea visual era respetar la geografía. Ese hospital,
que se llama Lennox Hills, está realmente a tres cuadras,
tres bloques, de donde se rodó el accidente, en el Central
Park. Benton quería que Hoffman cogiese al niño y la
cámara lo siguiese hasta el hospital en un recorrido
completo, para poder mostrar durante todo el trayecto
el esfuerzo físico que ello comportaba. Hoffman, con
ese gran profesionalismo que le caracteriza, se entrenó
con un saco similar al peso del niño días antes. Al
ver que era capaz, se filmó con un travelling lateral,
siguiendo al actor. Pero se realizó también una toma
desde un camión en marcha, un primer plano de Hoffman
para mayor seguridad. La escena fue considerada muy
larga (2 minutos) y se utilizaron estos planos cercanos
que se comieron en el recorrido una manzana
completa; aunque de Ésto no se dieron cuenta ni siquiera
los neoyorquinos. Así, se pudieron suprimir 40 segundos
que en cine es mucho.
Una de las obsesiones que yo considero imprescindibles
en la educación cinematográfica como cameraman, es el
conocimiento de la pintura, sobre todo la figurativa.
Los pintores de luz, es decir, un Caravaggio un Vermeer,
un Latour, un Velázquez o un Zurbarán nos dan ideas
de formas a la hora de iluminar un rostro.
En esta película también me ayudaron los pintores.
Por ejemplo, la idea de pintar nubes en la habitación
del niño me vino de Magritte y Benton la aceptó; fuera,
sólo se veían edificios y así el niño podía tener el
cielo dentro. Incluso se pintaron las sillas, la mesa,
todo con nubes; después se vió que resultaba excesivo
y demasiado evidente y era preferible una alusión, espero
que muy indirecta.
En cuanto a tipos de encuadres y utilización
de objetos se pensó mucho en David Hockney; este pintor
inglés utiliza también como en esta película, objetos
banales de la vida -un florero, un mueble, una lámpara-
que en la forma de combinar o cortar en el cuadro de
cierta manera, le da valor; en una de las secuencias
Dustin Hoffman tiene en su apartamento un cactus, copiado
de Hockney al que le gusta colocar muchos en sus pinturas.
A mí me ayudó mucho e incluso le regalé al operador
un libro de este pintor que él no conocía para que se
empapara de su estilo.
Para los colores de las paredes nos inspiramos
en Piero de la Francesca, aunque a algunos pueda parecerle
descabellado como referencia. De ahí se tomaron los
colores desvaídos de la ropa, e inclusive de los edificios
de Nueva York y la escuela del niño, con ese color de
ladrillo que recuerda un poco los colores de Siena.
Al final del día, los rayos del sol están muy
inclinados. Luz suave. Sol de invierno. Entonces, se
rueda con poca luz y sin embargo con gran profundidad
de campo. La idea era aprovechar la línea de fuga renacentista;
también suelo rodar con la luz que viene de fuera, con
sombras largas, a lo Fritz Lang.
La secuencia del parque, de luz fría, se filmó
en horas y días distintas y había que armonizar la luz
con el color, un poco caliente. Rodada con luz natural,
para los planos del niño en el suelo al final de la
secuencia se iluminó con electricidad, aunque parece
guardar continuidad lumínica. Utilicé una idea muy vieja
de Truffaut en El hombre que amaba a las mujeres
y todavía más anterior utilizada en el Potemkin de Eisenstein;
es decir, una caída de un niño muy rápida si no la multiplicas
y la repites simulando que cae varias veces, no tiene
dramatismo en cuadro.
En una conversación para la secuencia de la oficina
sugerí a Benton que a uno de los personajes no se le
viese la cabeza, sólo se oyese su voz, a la manera del
expresionismo alemán. El personaje caminaba, entraba
y salía de cuadro con una luz cíclica.
En el dormitorio del niño utilizo idéntico efecto
luminoso -sólo una luz detrás del personaje- que en
El niño salvaje de Truffaut y que en Historias
de Nueva York (la secuencia en la que Nolte viene
a ver a Arquette). Con lo cual demuestro que me repito
muy frecuentemente.
Meryl Streep tiene una piel fantástica, como
de mármol, tiene un rostro que yo he comparado a una
escultura de Brancusi; pero su nariz, un poco larga
y torcida, hizo que la película se organizase de forma
que siempre estuviese del lado donde la luz le favoreciese.
Dustin Hoffman, como se sabe, no es ningún Apolo
y para esta película tenía que parecer atractivo. Se
estudió el pelado, los ángulos, no sacarlo de perfil
ya que lo tiene muy difícil, e iluminarlo de forma que
no hiciera bolsas bajo los ojos.
Las películas van a morir en vídeo. Hay que planificarlas
para que sirvan para todos los formatos. Ello te obliga
a hacer mentalmente varias composiciones distintas.
Yo ahora encuadro más al centro de las cosas, sin tanto
espacio vacío en el centro, sin poner gente a los bordes.
La película Kramer contra Kramer es una obra
de primeros planos; aquí el paisaje no es espectacular:
es el rostro de los actores; el decorado está hecho
con las caras de la gente.
El día 19 Almendros imparte una lección magistral,
rodaje en 35 mm. e iluminación con los alumnos del centro.
Como apoyo a la práctica se realiza la grabación en
vídeo y reportaje fotográfico sobre localización de
interiores, luz natural de claraboyas, diversos tipos
de luz artificial, su iluminación inconfundible con
candiles y velas, etc:
Yo ilumino muy poco. Gasto muy poco en electricidad.
No utilizo grandes luces, sólo luz única o ninguna luz.
Las películas han ido aumentando de sensibilidad y cada
día hace falta menos luz.
Ilumino por tierra, ese tipo de iluminación que
viene en ángulo. La luz de cat-walks, el
camino de los gatos, nunca me ha gustado. Por pasarelas
estrechas, junto al techo, caminan los eléctricos tendiendo
cables por fuera, de manera muy cómoda; iluminas y ya
queda para todo el tiempo. Pero esa calidad de luz a
mí no me gusta, me molesta ese tipo de luz que viene
del camino de los gatos.
El día 20 se proyecta El lago azul con
idéntica forma de exposición y coloquio aplicada en
Kramer contra Kramer:
Rodé El lago azul en el Pacífico Sur, en una
época seca, sin lluvia. Yo estaba en contra de los cielos
azules, como de tarjeta postal. Truffaut los odiaba
y filmaba siempre con nubes o cielos blancos. Con Malick,
igualmente, exponía a la sombra y el cielo, por sobre
exposición, se veía blanco. Pero Randal Kleiser me convenció
que tenía que verse un cielo coloreado, que eso gustaba
al público en este tipo de film (y creo que tenía razón;
una película danesa de aventuras en las Islas había
sido un fracaso poco tiempo antes por sus cielos grises).
Así, realicé un cielo no azul sino más azul con filtro
polarizante; un azul violento, extraño.
La película costó dos millones de dólares; casi
todo el equipo era australiano, gente muy joven y dinámica.
El film, basado en una novela victoriana de principios
de siglo, requería en algunas secuencias, a instancias
del director, un decorado de mar, espuma y noche con
estrellas. Para ello se inyectaron por computadora las
estrellas en la escena de la noche; se filmó de día,
en noche americana. Se fabricó luego un segundo negativo
de alto contraste, de grafismo, sin grises, sólo en
B/N. Este segundo negativo se superpuso sobre el primero
de forma que los blancos de la espuma se aumentasen
además de teñir algunas partes de verde, para crear
efecto de plancton. Estas escenas de noche son las más
bellas y difíciles de la película.
Algunas escenas con fogatas, con caníbales, se
rodaron con su propia luz, tal cual; en los primeros
planos se utilizaron lanzallamas regulables a través
de un soplete de propano. Con estos planos, obviamente,
no podía grabarse el sonido directo y en doblaje se
le añadió el crepitar del fuego.
Para la fotografía submarina contábamos con los
australianos Ron y Valérie Taylor, que ya habían trabajado
en Tiburón. Bajo agua se filmó sólo con la luz solar
en la isla desierta en la que nos encontrábamos. Tan
desierta y con tan pocos alicientes que allí comencé
a escribir Días de una cámara cada mañana.
Un lugar bellísimo en apariencia pero infectado de microbios
y donde casi todo el equipo enfermó.
Para el lugar donde Brooke Shields da a luz se
creó una iluminación artificial para dar sensación de
neblina y misterio. Es un efecto que yo rechazo pero
para esta secuencia, infantil en su concepción, pensé
que le vendría bien.
En la secuencia del nacimiento del niño, el agua
no era salada; se montó una piscina artificial con agua
caliente pero al trasladar el agua en bidones, esta
salía de color marrón lo que puso a Kleiser furioso.
Para no perder un día de rodaje opté por bajar el agua
a ras del suelo y así el sol eliminaba visualmente la
suciedad; pero no me gustó esta secuencia del bebé nadando
bajo el agua, había en mí una resistencia interior.
Con los delfines hubo problemas ya que no conseguían
llegar a entrenarlos bien. Como para el rodaje se había
construido un tiburón artificial de madera con hombre
dentro, tras su utilización se recicló y sirvió de delfín.
Más tarde, se rodaría en Florida con un grupo de delfines
amaestrados, intentando que no se viese por cámara el
borde de la piscina. Luego, con material de archivo
de un delfín, y el protagonista Atkins subido a horcajadas
sobre un eléctrico se completó la secuencia de lucha
en el mar. Kleiser no será el mejor director con el
que he trabajado pero sí el mejor técnico. Es un joven
de Escuela que no tendría más de treinta años en ese
momento; con gran talento, sabe donde cortar, montar
o fabricar excelentes story-boards. Preveía todo y no
se perdía tiempo, es extraordinario. Me ofreció trabajar
en El regreso al lago azul pero no acepté.
Yo ya hice un lago.
No me gustaba ir en barco. Estábamos en tierra
todo el tiempo, aunque el film dé la sensación de encontrarse
en alta mar. El horizonte del mar, que era lo imprescindible,
se rodaba desde la orilla. Fuera de campo contábamos
con extras para agitar el agua; como no existía en la
isla ninguna cascada, se subía agua marina a un tanque
con motor y se rodaba la caída del agua en 20 segundos.
Fue un rodaje de 4 meses en una isla. Para divertirnos
nos enviaban películas de los años 30 en 16 mm. concernientes
a los mares del Sur como Tabú, de Murnau
o Huracán, de Ford. Yo le copié una escena
a Ford de su primer Huracán cuando nuestro
protagonista carga con la chica y la conduce desde el
mar, en travelling, hasta la vegetación.
Junto a las fogatas filmé los primeros planos
al estilo Rembrandt con parte de los rostros en la oscuridad
que daban colores rojizos calientes. Pude obtener un
tono monocromo anaranjado de la hoguera iluminando con
esa llama a los niños sin luz por detrás. Más es menos,
como decía el arquitecto Van der Rohes; con menos luz
se consigue a veces más y mejor efecto de luz día.
Se rodó todo en una isla aunque en el film parezcan
dos. El propietario de una de ellas pedía una gran cantidad
económica por el alquiler. El director consiguió en
montaje hacer creíble el recorrido de los protagonistas
de una isla a otra; la isla era pequeña pero constaba
con muchos decorados diferentes; lo que no había era
animales, salvo serpientes y tortugas, por lo que la
secuencia con los pájaros se rodó en otra isla cercana
y con imágenes de archivo.
La cabaña llevaba los bambúes separados para
dejar filtrar la luz entre ellos; pensé que cielo, tierra
y mar bastaría. Las paredes de la casa se podían desplazar
y se quitaban al filmar, así la casa quedaba iluminada
con luz día.
Los planos de los protagonistas desnudos bajo
el agua se rodaron con la doble de Shields quien se
negaba a desnudarse. Atkins, en cambio, no puso ningún
problema. Con la luz solar, los cuerpos desnudos en
contra del sol reflejaban al salir del agua una luz
roja. Luego, con el progresivo cambio del diafragma,
el cielo se ve menos azul. Dentro del agua se produce
algo muy curioso y es que el gran angular no parece
tal y hay que hacer un 18 mm., de muy gran angular,
con una cámara con escafandra que permite rodar con
cristal delante y así con controles exteriores, podías
cambiar de foco ante el cristal óptico.
Broke Shields tenía entonces 14 años y Christopher
Atkins, 21. Pero en pantalla parecían de edad similar.
Atkins fue seleccionado en un casting y pensé que su
cara era poco expresiva con unos cabellos muy lacios
pero se le onduló el pelo y mejoró bastante por cámara.
Shields era muy trabajadora y seria. Al ser menor estudiaba
el bachillerato con una profesora y sólo podía trabajar
legalmente media jornada. Se integró bien con la gente
del lugar y al marcharse regaló a la isla cercana un
grupo electrógeno para que tuviesen electricidad.
Ese mismo día se efectúa una rueda de prensa:
En España me proponen películas unas semanas
antes del rodaje y entonces no estoy libre. Además,
no es suficiente razón para aceptar que el film sea
español, sino que me interese el proyecto.
Yo sigo muy de cerca el cine español; aunque
no haya una industria sólida, artísticamente está muy
bien. Admiro a Peracaula, Alcaine, Suárez y Amorós.
Así mismo, se continúa con la práctica de rodaje iniciada
el día anterior, completada con las apreciaciones del
prestigioso iluminador:
Me gusta enseñar cómo se puede iluminar con luz
natural, cómo no utilizar luces o cómo se puede iluminar
con muy poca luz una cosa de valor.
Me gusta mucho la luz natural, yo vengo del cine
documental y he aplicado al cine de ficción las mismas
técnicas
Aprovecho la luz que está ahí; si hay una ventana,
¿por qué utilizar la electricidad?.
De estas interesantes prácticas se conserva una lata
en 35 mm. en la que el cineasta incluso adjunta, con
gran profesionalidad, las instrucciones pertinentes
a Fotofilms para un revelado más personal:
El color no es duradero. El B/N mientras quede
soporte no cambia, pero el color se desvanece. Hay ya
muchas empresas que fabrican películas que tratan de
investigar para que al menos dure el color 50 años sin
que se disuelva. Otra forma de conservación sería hacer
tres negativos de separación, (con los tres colores)
para proteger la película. Nykvist, Storaro y yo en
Historias de Nueva York establecimos mediante
contrato esta cláusula de obligatoriedad y la Productora
Disney la acató. Al menos esta película se salvará,
aunque, desgraciadamente la mayoría se desvanece
.
En su visita turística por Sevilla Almendros acude
a los Reales Alcázares y al Museo de Bellas Artes como
gran entusiasta de la pintura que es, sobre todo del
realismo: los pintores fueron los fotógrafos y
biógrafos visuales de sus Épocas y de ellos aprendemos
a iluminar.
Durante la cena se le hizo obsequio de una reproducción
en cerámica de Triana de la casa de sus abuelos en Almansa:
¡la casa del abuelo! ¡qué recuerdos! mí padre
me autorizó su venta y gracias a ese dinero pude salir
de Cuba para estudiar en París y dedicarme a hacer lo
que más me gustaba: películas.
Como colofón nuestro ilustre invitado cede al centro
utensilios de trabajo, cámaras, gorra de rodaje, visores,
etc. El citado material se depositaría en 1998 en la
Filmoteca de Andalucía, atendiendo a la petición de
su directora, Victoria Fonseca, para incluirlo como
parte de los fondos que constituyen el patrimonio fílmico
andaluz.
El día 21 Almendros, emocionado y agradecido, marcha
para Nueva York. Además de nuestro respeto y afecto
lleva en su equipaje unas cuantas naranjas agrias para
que su amiga cubana, María Alvear, quien lo cuidaría
hasta sus últimos días, le pueda preparar un tradicional
plato cubano.
A mediados de enero de 1990, recibí ya su primera comunicación
escrita, a la que seguiría un amistoso intercambio epistolar
sólo truncado por su muerte (algunas de estas misivas
se reproducen en las páginas de este volumen).
En febrero de 1991 Néstor me comunica su viaje a Madrid
para participar en un homenaje que le prepara Filmoteca
Española, al tiempo del estreno en España de Gente
en la playa, cortometraje que luego dejaría en
depósito en los archivos fílmicos de nuestro país.
Paseamos de nuevo juntos, acudiendo al Museo de Arte
Reina Sofía que el cineasta tenía ganas de conocer;
desde su ascensor exterior y transparente no olvidaba
su profesión y comentaba: ¡Que travelling tan
interesante sobre la ciudad!. Casi inmediatamente partió
para Nueva York donde Robert Benton le esperaba para
dar los retoques finales a la que sería su última película:
Billy Baghate. También sería este el último
de nuestros encuentros personales.
En noviembre de 1991, tras el estreno de Billy
Baghate, envía a Sevilla un escrito donando al
Instituto los derechos de su guión inédito El
Abencerraje. Su escritura se dibujaba ya algo
cansada debido al tratamiento de quimioterapia al que
se veía sometido por entonces.
El 5 de enero de 1992 suena el teléfono en mi domicilio
sobre las 14 horas. Era Néstor desde Nueva York. Conversaba
cálidamente y con nostalgia sobre su Instituto,
sus amigos sevillanos, la conveniencia de que su guión
pudiera ser rodado por tal o cual director español...
así, durante una hora nos encontramos divagando entre
sueños, realidades y proyectos.
Su última postal del 29 de enero me alarma enormemente
y su firma denota ya el gran deterioro físico, la fragilidad
y el cansancio que lo invadía.
El día 3 de marzo moría en Nueva York. Sus cenizas
se trasladaron al cementerio de Calders, en Barcelona,
donde aún vive su hermano Sergio, escultor. Allí, desde
ese pueblecito donde de niño pasó la guerra civil en
casa de sus abuelos, la luz de sus películas sigue traspasando
el espacio hasta detenerse en la Andalucía que conoció,
con un certero resplandor.
INDICE
FILMOGRAFÍA
1950
Una confusión cotidiana.
Director: Tomás Gutiérrez Alea.
Argumento adaptado de un cuento homónimo de Franz Kafka.
Muda. Cámara: Bell and Howell.
Mediometraje en 8 mm. ByN. Cuba.
1951
Película de aficionados.
Cimarrón.
Director: Plácido González.
Cortometraje en 16 mm. Kodacrom. Cuba.
1951-55
Películas de aficionados en Cuba, con dirección de
Néstor Almendros.
La Boticaria. 8 mm. ByN.
Un monólogo de Hamlet. 16 mm. ByN.
Codirección y cofotografía con Ramón Suárez.
Saba. 16 mm. Kodacrom.
Nunca. 16 mm. Kodacrom.
1956
The Mount of Luna.
Director: Néstor Almendros.
Film experimental. Cortometraje en 16 mm. ByN. Muda.
New York. Duración: 7 min.
1959
58ñ59.
Director: Néstor Almendros. Asistente Charles Ramery.
Cortometraje en 16 mm. 8 min. ByN. New York.
1960
Serie de Documentales de cortometrajes, producidos
por el ICAIC. ByN. Cuba.
Cámaras: Paillard Bolex o Arriflex.
Escuela rural.
Dirección y Guión: Néstor Almendros.
35 mm. Duración: 16 min.
Ritmo de Cuba.
Director: Néstor Almendros.
35 mm. Eastmancolor. Duración: 20 min.
El Agua.
Dirección de Manuel Octavio Gómez.
16 mm.
El tomate.
Fausto Canel.
16 mm.
Construcciones rurales.
Humberto Arenal.
16 mm.
Cooperativas Agropecuarias.
Fausto Canel.
16 mm.
El tabaco.
Humberto Arenal.
16 mm.
Como colaborador parcial en la fotografía:
Carnet de viaje.
Director: Joris Ivens.
35 mm. ByN.
Asamblea General.
Director: Gutiérrez Alea.
35 mm. ByN.
1961
Gente en la Playa.
Dirección y Fotografía: Néstor Almendros.
Cortometraje en 16 mm. ByN. Cuba. Duración: 12 min.
La tumba francesa.
Dirección y Fotografía: Néstor Almendros y Orlando
Jiménez.
Cortometraje en 16 mm. ByN. Cuba. Duración: 8 min.
1964
Paris vu par... (París visto por...). En 6 episodios.
Producción Les Films du Losange y Barbet Schroeder.
Directores: Eric Rohmer, Jean-Daniel Pollet, Claude
Chabrol, Jean Rouch, Jean-Luc Godard y Jean Douchet.
Fotografía: Alaint Levent, Jacques Rabier, Etienne Becker,
Albert Maysles, Néstor Almendros (no figura en los créditos
por problemas burocráticos). Montaje: Jacqueline Raynal.
Sonido: Bernard Ortion y René Levert. Intérpretes: Claude
Melki, Micheline Dax, Stéphane Audran. Claude Chabrol,
Johanna Shimkus, Jean-Pierre Andréani, Jean-Michel Rouzière,
Barbet Schroeder, Nadine Ballot.
16 mm. ampliado a 35 mm. Ektacrome Commercial. Francia.
Cámaras Coutant, Éclair y Beaulieu. Objetivos y zoom
de Angenieux. Formato 1.33. Duración: 90 min.
Nadja á Paris.
Director: Eric Rohmer. Cámara: Beaulieu.
Cortometraje en 16 mm. ByN. Francia.
1965
Le Sursistaire.
Director: Serge Huet.
Cortometraje.
Une étudiante d´aujourd´hui.
Director: Eric Rohmer.
Cortometraje.
Pour mon anniversaire.
Director: Pierre-Richard Bré.
Cortometraje.
Le Pére Noël a les yeux bleus.
Director: Jean Eustache, colaboración parcial en fotografía.
1965-68
Dirección y Fotografía de varios cortometrajes para
la Televisión Francesa en ByN. 16 mm.:
Jardin public
La Gare
La jornée d´un savant
La jornée d´un médicin
La jornée d´un journaliste
La jornée d´une vendeuse
Au pays basque
En Corse
La Gréce (tres episodios)
La Vie économique au XIII siécle (tres episodios)
Holiday in London Tolen (siete episodios)
1966
La Collectionneuse. (La Coleccionista).
Dirección y Guión: Eric Romher. Montaje: Jacqueline
Raynal. Ayudantes: Alfred de Graaff, Laszlo Benko, Pierre-Richard
Bré. Intérpretes: Haydée Politoff, Patrick Bauchau,
Daniel Pommereulle, Gene Archer, Denis Berry, Mijanou
Bardot.
35 mm. Eastmancolor, tipo 5251. Formato 1.33. Cámara
Cameflex. Objetivos Kinoptik y zoom Berthiot. Francia.
Rodaje en París, Saint-Tropez y Ramatuelle. Duración:
90 min.
Premio: Oso de Plata en Festival de Berlín.
1967 The Wild Racers.
Director: Daniel Haller. Productores: American International
-Roger Corman-Joël Rapp. Directores de Producción: Pierre
Cottrell, Tamara Asseyef. Guión:Max House (seudónimo
de Chuck Griffith). Montaje: Kerna Field, Mike Curb.
Música: Pierre Vassiliu. Script-girl: Frances Doel.
Ayudantes de dirección: Daniel Vigne, Beach Dickerson.
Operador: Daniel Lacambre. Operador ayudante: Jean-Claude
Rivière. Intérpretes: Mimsy Farmer, Fabian, Warwick
Sims, Talia Shire.
35 mm. Eastmancolor, tipo 5251. 50 ASA. Formato 1.85.
Laboratorios Pathé, Hollywood. Cámaras Cameflex y Arriflex.
Producción norteamericana. Rodaje en Holanda, Francia,
España, Inglaterra. Duración: 79 min.
1968
More.
Director: Barbet Schroeder. Guión: Barbet Schroeder,
Paul Gegauff. Montaje:Denise de Casablanca. Ayudantes
de producción: Carlos Durán, Michel Chanderli, Stéphane
Tchalgadjieff, Alfred de Graaff. Música:Pink Floyd.
Foquista:Olivier Bogart. Intérpretes: Mimsy Farmer,
Klaus Grünberg, Michel Chanderli, Heinz Engelman.
35 mm. Eastmancolor, tipos 5251 y 5254. Laboratorios
LTC. Cámara Cameflex. Objetivos Kinoptik, Nikor y zoom
Angenieux 25-250. Formato 1.66. Sonido post-sincronización.
Rodaje: Paris, Ibiza. Producción:Jet Films, Les Films
du Losange. Duración: 114 min.
La Fermière a Montfaucon.
Director: Eric Romher.
Cortometraje en 16 mm.
Tuset Street.
Director: Jorge Grau (sustituido posteriormente por
Luis Marquina).
Colaboración parcial en fotografia. España
La meduse.
Director:Jacques Rozier.
Película inconclusa. Francia.
1969
Ma nuit chez Maud. (Mi noche con Maud).
Producción: Les Films du Losange, en coproducción con
Films du Carrosse-Films de la Pléiade, Films Deux Mondes,
Simar Films, Films de la Guéville. Productores: Barbet
Shroeder, Pierre Cottrell.
Dirección y Guión: Eric Romher. Sonido: Jean-Pierre
Ruh. Decorados: Nicole Rachline. Montaje: Cécile Decugis.
Foquista: Emmanuel Machuel. Jefe electricista: Jean-Claude
Gasché. Intérpretes: Françoise Fabian, Jean-Louis Trintignant,
Antoine Vitez, Marie-Christine Barrault.
35 mm. ByN. Francia. Rodaje en Clertmont-Ferrand, Belle-Ile,
París, estudios APEC, calle Mouffetard. Laboratorios
Éclair. Cámara Arriflex II-C. Objetivos Cooke. Formato
1.33. Duración: 110 min.
L´Enfant sauvage. (El pequeño salvaje).
Producción: Les Films du Carrosse, Les Artistes Associés
(Unit Artist).
Director: Françoise Truffaut. Guión: Françoise Truffaut,
Jean Gruault, sobre las Mémories de Jean Itard (1806).
Ayudantes de dirección: Suzanne Shiffman, Jean-François
Ceben. Decorados: Jean Mandaros. Vestuario: Gitt Magrini.
Maquillaje:Nicole Felix. Montaje: Agnés Guillemot. Foquista:
Philippe Théaudière. Jefe electricista: Jean-Claude
Gasché. Jefe maquinista: Louis Balthazard. Intérpretes:
François Truffaut, Jean-Pierre Cargol, Françoise Seigner,
Jean Dasté, Pierre Fabre, Claude y Annie Miller.
35 mm. ByN. Cámaras: Arriflex y Cameflex. Objetivos
Cooke, zoom 25-250 Angenieux. Laboratorio LTC. Formato:1.66.
Rodaje: en París y en el Massif Central.
Duración: 85 min.
Premio: Fotografía por la Asociación de
Críticos Cinematográficos Norteamericanos.
Des bleuets dans la téte.
Dirección y Guión: Gérard Brach. Intérpretes: Claude
Melki, Denis Berry.
Cortometraje en 35 mm. Eastmancolor. Francia. Producción:
Jean-Pierre Rassam.
1970
El bastón.
Dirección, Guión y Fotografía: Néstor Almendros. Productor:
Anatole Dauman. Montaje: Marie Aimé Debril. Intérpretes:
Edward Meeks.
Cortometraje. Barcelona.
Domicile conjugal. (Domicilio conyugal).
Producción: Les Films du Carrosse, Valoria Films y
Fida. Jefes de producción: Marcel Berbet, Claude Miller.
Director: Françoise Truffaut. Guión: Françoise Truffaut,
Claude de
Givray, Bernard Revon. Ayudantes de dirección:Suzzanne
Schiffman y Jean-François Stévenin. Sonido: René Levert.
Decorados: Jean Mandaroux. Montaje: Agnés Guillemot.
Música: Antoine Duhamel. Foquista: Emmanuel Machuel.
Jefe electricista: Jean-Claude Gashé. Jefe maquinista:
Louis Balthazard. Intérpretes: Jean-Pierre Léaud, Claude
Jade, Daniel Ceccaldi, Claude Duhamel, Hiroko Maximoto,
Barbara Laage, Daniel Boulanger, Claude Vega.
35mm. Eastmancolor, tipo 5254. Cámara: Mitchell SPR.
Objetivos Kwa. Formato: 1.66. Laboratorio: LTC. Rodaje:
Paris. Duración: 97 min.
Le genou de Claire. (La rodilla de Clara).
Producción: Les Films du Losange, Pierre Cottrell,
Barbet Shroeder.
Dirección y Guión: Eric Romher. Sonido: Jean Pierre
Ruh, Michel Laurent. Montaje: Cécile Decugis. Dirección
de producción: Alfred de Graaff. Continuidad: Michel
Fleury. Foquistas: J.-C. Rivière, Ph. Rousselot. Jefe
electricista: J.-C. Gasché. Jefe maquinista: Louis Balthazar.
Intérpretes: Jean-Claude Brialy, Aurora Cornu, Béatrice
Romand, Laurence de Monaghan, Gérard Falconetti, Michèle
Monteil, Fabrici Luchini.
35 mm. Eastmancolor, tipo 5254. Cámara Arriflex II
C con blim 120. Objetivos: Cooke. Formato: 1.33. Laboratorio:
LTC. Rodaje:Lago de Annecy. Francia. Duración: 105 min.
Premio: Concha de Oro, Festival de San
Sebastián
Premio francés Louis Delluc, Francia.
La Créature.
Producción: Télévision QRTF.
Director: Claude Guillemot. Intérpretes: Claude Brasseur
y Pierre Brasseur, en la serie Le Tribunal de
l´impossible.
Mediotraje en 16 mm. Ektachrome. Cámara:Coutant-Éclair,
zoom Angeniux.
1971
Les deux anglaises et le continent (Las dos Inglesas
y el amor).
Producción: Les Films du Carrosse.
Director: Françoise Truffaut. Guión:Françoise Truffaut
y Jean Gruault, sobre la novela de Henri-Pierre Roche.
Ayudante de dirección: Suzanne Schiffman. Sonido: René
Levert. Música: Georges Delerue. Vestuario: Gitt Magrini,
Piero Ciccoletti. Decorados: Michel de Broin, J.-P.
Kohut-Svelko. Montaje: Yan Dedet. Foquista: J.-C. Rivière.
Jefe electricista: J.-C. Gasché. Jefe maquinista: Louis
Balthazard. Intérpretes: Jean-Pierre Léaud, Kika Markham,
Stacey Tendeter, Sylvia Marriot, Marie Mansart, Philippe
Léotard. Rodaje en París y Normandía.
35 mm. Eastmancolor, tipo 5254. Formato: 166. Cámara:
Arriflex II C con blimp 120. Objetivos: Cooke. Laboratorios:
LTC. Duración: 132 min.
La vallée (El valle).
Producción: Les Films du Losange.
Dirección y Argumento: Barbet Schroeder. Adaptación
y diálogos: Paul Gegauff. Montaje: Denise de Casabianca.
Sonido: Jean-Pierre Ruh, M. Laurent. Director de producción:
Tom Bins. Foquista: Emmanuel Machuel. Jefe electricista:
John Morton. Intérpretes: Bulle Ogier, Jean-Pierre Kalfon,
Michael Gothard, Valérie Lagrange, Monique Giraudy y
miembros de la tribu Hagen en Mapuga.
Rodaje en Nueva Guinea. 35 mm. Techniscope. Eastmancolor
5254. Cámara: Arriflex II C con blimp 120 S. Objetivos:Cooke.
Zoom Angenieux 25-250. Laboratorio:LTC. Duración: 100
min.
Cortometrajes documentales en 16 mm. rodados con cámara
Coutant-Éclair como preparación para La Vallée.
Director: Barbet Schroeder.
Sing Sing.
Le repas rituel.
Maquillages.
Le Cochon aux patates douces.
1972
L´amour l´après-midi (El amor después del mediodía).
Producción: Les Films du Losange, Pierre Cottrell y
Barbet Schroeder.
Dirección y Guión: Eric Rohmer. Sonido:J.-P. Ruh, M.
Laurent. Montaje:Cécile Decugis. Ayudantes de dirección:Claudine
Guilmain, Lorraine Santoni. Foquista: J.-C. Rivière.
Jefe electricista: Fernand Coquet. Jefe maquinista:
Albert Vasseur. Intérpretes: Zou Zou, Bernard Verley,
François Verley, Daniel Ceccaldi, Malvina Penne, Babette
Ferrier, Jean-Louis Livi, Claude Jean Philippe, Sylvia
Badesco, y la participación especial de Françoise Fabian,
Haydee Politoff, A. Cornu, M. C. Barrault, B. Romand
y L. de Monaghan.
Rodaje en París y estudios Billancourt. 35 mm. Eastmancolor
5254. Formato 1.66. Cámara: Arriflex II C. Objetivos:
Cooke. Laboratorio: Éclair. Duración: 90 min.
Poil de carotte.
Producción: Ciné Qua Non-ORTF-Les Artistes Associés
y Jean Pierre Rassam.
Dirección y Guión: Henri Graziani sobre la novela homónima
de Jules Renard (1894). Sonido:Bernard Ortion. Decorados:Michel
Debroin. Foquista: J.-C. Rivière. Jefe electricista:
J.-C. Gasché. Jefe maquinista: Louis Balthazard. Intérpretes:
Philippe Noiret, François Cohn, Monique Chaumette, Paul
Frankeur, Diane Kurys, Jeanne Perez, Maurice de Baruch.
Rodaje en Borgoña. 35 mm. Eastmancolor 5254. Formato
1.66. Cámara: Arriflex II C. Objetivos: Cooke. Laboratorio:
Éclair. Duración: 90 min.
Les practicables de Jean Dubuffet.
Directores: Jacques Scandelari y Daniel Cordier. Colaboración
en la fotografía.
Cortometraje. Francia.
1973
L´oiseau rare.
Producción: Les Films Marquise, Jacques Charrier.
Dirección y Guión: Jean-Claud Brialy, con diálogos
de Pierre Philippe. Música: Laurent Petitgirard. Ayudante
de dirección:Patrick Bureau. Sonido: André Hervée. Montaje:
Eva Zora. Decorados: Jean Jacques Caziot. Foquista:
J.-C. Rivière. Jefe electricista: J.-C. Gasché. Jefe
maquinista: André Canda. Intérpretes: J.-C. Brialy,
Micheline Presle, Barbara, Jacqueline Maillan, Annie
Duperey, Pierre Bertin, Marco Perrin, Xavier Saint-Macary.
Francia. 35 mm. Eastmancolor 5254. Formato: 1.66. Laboratorio:
Éclair. Cámara: Arriflex II C. Objetivos: Cooke. Zoom
Angenieux 25-250. Duración: 85 min.
Femmes au soleil.
Producción: Bethsabé, Sunchild, Stéphane Tschalgadjieff.
Dirección y
guión: Liliane Dreyfus. Montaje: Claudine Bocuher.
Música: Bookie Binkley. Ayudante de Dirección: Jean
François Stévenin. Decorados: Michel Debroin. Foquistas:
Philippe Rousselot, Dominique Le Rigoleur. Jefe electricista:
J.C. Gasché. Jefe maquinista: Georges Chrétien.
Intérpretes: Juliette Mayniel, Geneviève Fontanel,
Nathalie Chantrel, Eve Dreyfus.
Rodaje: en Saint-Tropez, 35 mm. Eastmancolor 5254.
Formato: 1.66. Laboratorio: LTC. Cámara: Arriflex II
C. Objetivos: Cooke y zoom Angenieux 25-250. Duración:
91 minutos.
La Gueule ouverte.
Producción: Jean-Pierre Rassam. Dirección y guión:
Maurice Pialat. Ayudante de dirección: Bernard Dubois.
Sonido: R. Adam. Script-girl: Marie-Hélène Quinton.
Foquistas: J.C. Rivière, Dominique Le Rigoleur. Jefe
electricista: Joíl David. Jefe maquinista: Georges Chrétien.
Intérpretes: Monique Melinand, Hubert Deschamps, Philippe
Léotard, Nathalie Baye.
Rodaje: en 35 mm. Eastmancolor 5254. Formato: 1.33
Laboratorio: Éclair. Cámara: Panavision PVSR. Duración:
84 minutos.
The Gentleman Tramp (El caballero vagabundo o Vida
de Charles Chaplin).
Producciones: O.P. Dirección: Richard Patterson y (en
parte) Peter Bogdanovich. Guión y montaje Patterson.
Coordinador de producción: Pierre Cottrell. Sonido:
Jean-Pierre Ruh.
Intérpretes: Charles Chaplin, Walter Matthau, Jack
Lemmon, Laurence Olivier y Oona O´Neill.
Rodaje: en Vovey, Suiza, 35 mm. Eastmancolor. Cámara
Arri-BL. Zoom Varotal 20-100. Duración, 78 minutos (Almendros
colaboró con Bogdanovich en la primera parte del rodaje;
la película fue modificada y terminada en 1975 por Patterson).
1974
Géneral Idi Amin Dada.
Producción: Mara Films, Jean-Pierre Rassam, TV Rencontres.
Productor ejecutivo: Jean-François Chauvel. Dirección
y guión: Barbet Schroeder. Montaje: Denise de Casabianca.
Sonido: Alain Sempé. Foquista: J.C. Rivière.
Rodaje: en Uganda y en 16 mm., material luego ampliado
a 35 mm. Ektachrome Commercial y EF. Laboratorio: CTM.
Formato: 1.33. Cámara: Coutant-Éclair con zoom Angenieux
12-120. Duración: 90 minutos.
Cockfighter.
Producción norteamericana: New World, Roger Corman
y Sam Gelfam. Director: Monte Hellman. Guión de Charles
Willeford, sobre novela propia. Ayudante de dirección:
Don Walters. Sonido: Lee Alexander, Richard Goodman.
Montaje: Lewis Teague. Script-girl: Frances Kimbrough.
Foquista: Leslie Otis. Jefe electricista: Hal Trussell.
Jefe maquinista: Bill Tharp.
Intérpretes: Warren Oates, Richard B. Schull, Harry
Dean Stanton, Troy Donahue, Millie Perkins, Laurie Bird,
Robert Earl Jones, Ed Begley Jr. y Steve Railsback.
Rodaje: en Georgia, Estados Unidos, en 35 mm. Eastmancolor
5254. Formato 1.85. Laboratorios: MGM. Cámara: Mitchell.
Objetivos: Ceco. Duración: 85 minutos.
Mes petites amoureuses.
Producción: Élite Films y Pierre Cottrel. Dirección
y guión: Jean Eustache. Ayudantes de dirección: Luc
Beraud, Bertrand van Effenterre, D. Granier-Deferre.
Sonido: Bernard Aubouy, B. Ortion y J.L. Ughetto. Vestuario:
Renée Renard. Montaje: Alberto Yaccelini. Foquistas:
J.C. Rivière, Dominique Le Rigoleur. Jefe maquinista:
J. Brunet. Jefe electricista: J. C. Gasché.
Intérpretes: Martin Loeb, Ingrid Caven, Jacqueline
Dufranne, Henri Martinez, Pierre Edelman, Dionis Mascolo,
Maurice Pialat. Rodaje: en Narbona, 35 mm. Eastmancolor,
5254. Cámara: Arri-BL. Objetivos: Cooke. Formato: 1.33.
Laboratorios: LTC. Duración: 122 minutos.
1975
Histoire d´Adèle H. (La Historia de Adéle H.).
Producción: Les Films du Carrosse. Director: François
Truffaut. Guión del mismo, Jean Gruault, Suzanne Schiffman,
sobre Le journal d´Adèle Hugo de Frances V. Guille.
Ayudante de dirección: Suzanne Schiffman. Sonido: Jean
Pierre Ruh, Michel Laurent. Decorados: J.P. Kohut-Svelko.
Montaje: Yan Dedet. Música: Maurice Jobert. Vestuario:
Jacqueline Guyot. Directores de producción: Marcel Berbert
y Claude Miller. Maquillaje: Thi Loan Nguyen. Foquistas:
J.C. Rivière, Dominique Le Rigoleur. Jefe electricista:
J.C. GaschÉ. Jefe maquinista: Ch. Freess.
Intérpretes: Isabelle Adjani, Bruce Robinson, Silvia
Marriot, Joseph Blatchey, Carl Hathwell, Ivry Gitlis,
Sir Cecil de Sausmarez. Rodaje: en la isla de Guernesey
y en la de Goré (Senegal), en 35 mm. Eastmancolor, tipo
5247. Formato: 1.66. Laboratorio: LTC. Cámaras: Panavision
PVSR y Arri-BL. Duración: 110 minutos. (Gran Premio
del cine francés, 1975).
MaÎtresse (Querida, amante p...).
Producción: Les Films du Losange y Gaumont. Dirección:
Barbet Schroeder. Guión del mismo: con la colaboración
de Paul Voujargol. Ayudante de dirección: Jean-François
Stévenin. Montaje: Denise de Casabianca. Sonido: Jean-Pierre
Ruh. Vestuario: Karl Lagerfeld. Maquillaje: Ronaldo
Abreu. Msica: Carlos d´Alessio. Decorados: Roberto
Plate. Foquista: J.C. Rivière. Jefe electricista: J.C.
Gasché.
Intérpretes: Gérard Depardieu, Bulle Ogier, André Rouyer,
Nathalie Keryan, Roland Bertin, Holger Lowenadler.
Rodaje: en París, en 35 mm. Eastmancolor, tipo 5247.
Formato: 1.66. Laboratorio: LTC. Cámara: Arri-BL. Objetivos:
Cooke, zoom Angenieux 25-250. Duración: 112 minutos.
Die Marquise von O... (La Marquise d´O...).
Coproducción: Francia-Alemania. Producción: Janus Films
Klaus Hellwig, Films du Losange, Barbet Schroeder y
Margaret Menegoz. Dirección y guión: Eric Rohmer, sobre
la novela homónima de Heinrich von Kleist. Vestuario:
Moidelei Bikel. Muebles: Hervé Grandsart. Montaje: Cécile
Decugis. Foquistas: J.C. Rivière y Dominique Le Rigoleur.
Jefe electricista: J.C. Gasché. Jefe maquinista: Georges
Chrétien.
Intérpretes: Édith Clever, Bruno Ganz, Edda Seippel,
Peter Lühr, Otto Sander, Eduard Linkers, Ruth Drexel
y Bernard Frey.
Rodaje: en Franconia (Alemania Occidental), en 35 mm.
Eastmancolor tipo 5247. Formato: 1.33. Cámara: Arri-BL.
Objetivos: Cooke y Zeiss (gran abertura). Laboratorio,
LTC. Duración: 102 minutos. (Premio del Jurado en el
Festival de Cannes, mayo 1977).
1976
Des journées entières dans les arbres.
Producción: SFP y TV. Dirección y guión: Marguerite
Duras, sobre la novela y pieza teatral propias. Ayudante
de dirección: Pansard-Besson. Sonido: Jean Millet. Msica:
Carlos d´Alessio. Montaje: Michel Latouche. Operador:
Roger Dorieux.
Intérpretes: Madeleine Reanud, Bulle Ogier, Jean-Pierre
Aumont e Yves Gasq.
16 mm. Eastmancolor tipo 7247, ampliado a 35 mm para
su exhibición en cine. Formato: 1.33. Cámara: Coutant-Éclair
16. Objetivos, Angenieux, zoom 12-120. Laboratorio:
Éclair. Duración: 95 minutos.
Cambio de sexo.
Producción española de Morgana Films-Warner. Jefe de
producción: Jaime Fernández Cid. Director: Vicente Aranda.
Guión: de Aranda y Joaquín Jordá, sobre una idea de
Carlos Durán. Ayudante de dirección: Carlos Durán. Script-girl:
Isabel Mulá. Foquista: Miguel Angel Muñoz. Electricista:
Mariano Cárdenas.
Intérpretes: Victoria Abril, Fernando Sancho, Lou Castel,
Bibi Andersson, Rafaela Aparicio, Montserrat Carulla,
Rosa Morata, Daniel Martín, Mario Gas y María Elías.
Rodaje: en Barcelona, 35 mm. Eastmancolor, tipo 5247.Formato:
1.66. Laboratorio: Foto Film, Barcelona. Cámara: Mitchell
Reflex. Duración: 108 minutos.
Days of Heaven (Días del cielo).
Producción norteamericana de O.P., Bert Schneider,
Harold Schneider y Paramount. Dirección y guión: Terrence
Malick. Decorados: Jack Fisk. Montaje: Bill Weber. Vestuario:
Patricia Norris. Utilería: Allan Levine. Maquillaje:
Jamie Brown. Música: Ennio Morricone. Sonido: George
Ronconi y John Wilkinson. Realizador de segunda unidad:
Jacob Brackman. Ayudantes de dirección: Skip Cosper,
Nancy Kacklik, Leslie Cox y Michie Gleason. Efectos
fotográficos especiales: John Thomas. Fotografía adicional:
Haskell Wexler. Fotografía de segunda unidad: Paul Ryan.
Operadores: John Bailey, Rod Pankhurst y Eric van Haren
Norman. Foquista: Michael Gershman. Control de color
en laboratorio: Bob McMillian. Jefe electricista: James
Boyle. Jefes maquinistas: Clyde Hart y Tom May.
Intérpretes: Richard Gere, Brooke Adams, Sam Shepard,
Linda Manz, Robert Wilke, Jackie Shultis, Stuart Margolin,
Gene Bell, Doug Kershaw, Richard Libertini, Bob Wilson
y Frenchie Lamond.
Rodaje: en Lethbridge, Banff (Canadá), 35 mm. ampliado
a 70 mm., Eastmancolor tipo 5247. Formato, 2.1. Laboratorio
para negativo: Alphacine (Vancouver); para positivo:
MGM (Hollywood). Cámara: Panaflex. Objetivos: Super
Pana Speed. Duración: 95 minutos.
Premios: Oscar de Hollywood a la mejor fotografía (sobre
producción 1978), premio a la fotografía por la Asociación
de Críticos Cinematográficos Norteamericanos, premio
a la dirección en el Festival de Cannes (mayo 1980).
1977
L´homme qui aimait les femmes (El amante del amor).
Producción: Les Films du Carrosse y Les Artistes Associés.
Director: François Truffaut. Guión del mismo, Michel
Fernand y Suzanne Schiffman. Decorados: J.P. Kohut-Svelko.
Vestuario: Monique Dury. Montaje: Martine Barraque-Curie.
Sonido: Michel Laurent. Maquillaje:
Thi Loan Nguyen. Director de producción: Marcel Berbert.
Foquista: Anne Trigaux. Jefe Electricista: J.C. Gasché.
Jefe maquinista: Charles Freess.
Intérpretes: Charles Denner, Brigitte Fossey, Nelly
Borgeaud, Geneviève Fontanel, Nathalie Baye, Sabine
Glaser, Monique Dury, Jean Dasté, Roger Leenhardt, Henri
Agel y Leslie Caron.
Rodaje: desde octubre de 1976 a enero de 1977, en Montpellier
y Lille, 35 mm. Eastmancolor, tipo 5247. Formato: 1.66.
Laboratorio: LTC. Cámara: Arri-BL. Objetivos: Cooke
y Zeiss (gran abertura). Duración: 115 minutos.
Koko, le gorille qui parle.
Producción : Les Films du Losange. Dirección: Barbet
Schroeder. Montaje: Denise de Casabianca y Dominique
Auvray. Foquista: Leslie Otis. Jefe electricista: Hal
Trussell. Sonido: Lee Alexander. Fotografía adicional:
Ned Burgess.
Intérpretes: Peny Patterson, Carl Pribram, Saul Kitchener,
Roger Fouts.
Rodaje: en San Francisco, California (EE.UU), 16 mm.,
ampliado a 35 mm. (procedimiento Liquid Gate). Eastmancolor,
tipo 7247. Formato: 1.33. Laboratorio: LTC. Cámara:
Coutant-Éclair. Objetivos: Angenieux y zoom 12-120.
Duración: 80 minutos.
Le Centre Georges Pompidou-Beaubourg.
Producción: C 91 y Jacques Grandclaude. Director: Roberto
Rossellini. Operadores: Emmanuel Machuel, Jean Chabot.
Foquistas: Anne Trigaux y Emilio Pacull. Sonido: M.
Brethez. Jefe electricista: J.C. Gasché. Jefe maquinista:
Jacques Frejabue. Montaje: Jean Sylve. Rodaje: en 35
mm., Eastmancolor tipo 5254. Formato: 1.33. Laboratorio:
GTC. Cámara: Mitchell Mark 2, zoom Angenieux 25-250.
Duración: 57 minutos.
La Vie devant soi (Madame Rosa).
Producción Lira Films y Raymond Danon. Director: Moshe
Mizrah. Guión del mismo sobre novela de Émile Ajar.
Ayudante de dirección: Tony Aboyantz. Decorados: Bernard
Evein. Sonido: J.P. Ruh. Montaje: Sophie Coussein. Maquillaje:
Maud Begon. Música: Philippe Sarde. Foquista: Bernard
Auroux. Jefe electricista: J.C. Gasché. Jefe maquinista:
Georges Chrétien. Productor ejecutivo: Ralph Baum.
Intérpretes: Simone Signoret, Sami Ben You, Michal
Bat-Adam, Geneviève Fontanel, Claude Dauphin, Mohammed
Zineth, Gabriel Jabour y Stella Anicett.
Rodaje: en París y estudios Billancourt, 35 mm. Eastmancolor,
tipo 5247. Formato: 1.66. Laboratorio: GTC. Cámara para
interiores: Panavisión PVSR, con objetivos Panavisión;
exteriores: Arri-BL. Duración: 105 minutos.
(Oscar de la Academia de Hollywood en 1978 a la mejor
película en idioma extranjero).
Goin´ South (Camino del Sur).
Producción: Harold Schneider, Harry Gittes y Paramount.
Director: Jack Nicholson. Guión de: John Herman Shaner,
Al Ramrus, Charles Shyer y Allan Mandel. Decorados:
Toby Rafelson y Agustín Ytuarte. Sonido: Arthur Rochester.
Vestuario: William Thiess. Montaje: Richard Chew, John
F. Beck. Música: Van Dic Parks. Ayudantes de dirección:
Michael Daves y Jesús Marín. Operadores: Hugh Gagnier
y Manuel Santaella. Foquistas: M. Nakamura y Fernando
Robles. Jefe electricista: Hal Trussell. Jefe maquinista:
Dick Deats.
Intérprets: Jack Nicholson, Mary Steenburgen, Christopher
Lloyd, John
Belushi, Gerald Reynolds, Luana Anders, Ed Begley Jr
y Nancy Kaclik.
Rodaje: en Durango (México), 35 mm. Eastmancolor, tipo
5254. Formato: 1.85. Laboratorio: MGM. Cámara: Panaflex
con objetivo Panavision. Duración: 101 minutos.
La Chambre verte.
Producción: Les Films du Carrosse y Les Artistes Associés.
Director: François Truffaut. Guión del mismo y Jean
Gruault, sobre relatos ÒThe Altar of Dead y ÒThe Beast
in the Jungle, de Henry James. Ayudantes de dirección:
Suzanne Schiffman y Emmanuel Clot. Decorados: J.P. Kohut-Svelko.
Vestuario: Christian Gasc. Sonido: Michel Laurent. Montaje:
Martine Barraqué-Curie. Música: Maurice Jaubert. Foquistas:
Anne Trigaux y Florent Bazin. Jefe electricista: J.C.
Gaché. Jefe maquinista: Charles Freess. Maquillaje:
Thi Loan Nguyen. Director de producción: Marcel Berbert.
Intérpretes: Francios Truffaut, Nathalie Baye, Jean
Dasté, Jeanne Lobre, Patrick Maléon, Jean-Pierre Moulin,
Marie Jaoul, Jean-Pierre Ducos y Antoine Vitez.
Rodaje: en Honfleur, Normandía, 35 mm. Eastmancolor,
tipo 5247. Formato 1.66. Laboratorio: LTC. Cámara: Arri-BL.
Objetivos: Cooke y Zeiss. Duración: 94 minutos.
Perceval le Gallois.
Producción: Les Films du Losange, Gaumont y Margaret
Menegoz. Dirección y guión de Eric Rohmer, sobre novela
de Chrétien de Troyes. Decorados: J.P. Kohut-Svelko.
Vestuario: Jacques Schmidt. Música: Guy Chalot. Foquista:
J.C. Rivière. Jefe electricista: J.C. Gaché. Jefe maquinista:
Georges Chrétien.
Intérpretes: Fabrice Luchini, André Dussolier, Clémentine
Amouroux, Arielle Dombasle, Jocelyne Boisseau, Daniel
Tarrare, Fréderic Norbert, Solange Boulanger, Pascale
Ogier, J.P. Racodon, Alain Serve y Gérard Falconetti.
Rodaje: en estudios Epinay, 35 mm. Eastmancolor, tipo
5247. Formato 1.33. Laboratorio: Éclair. Cámara y objetivos:
Panavision PVSR. Duración: 138 minutos.
1978
L´amour en fuite.
Producción: Les Films du Carrosse. Director de Producción:
Marcel Berbert Director: François Truffaut. Guión del
mismo, Marie-France Pisier, Jean Aurel y Susane Schiffman.
Música: Georges Delerue. Decorados: J.P. Kohut-Svelko.
Foquistas: Florent Bazin y Emilio Pacull. Jefe electricista:
J.C. Gaché. Jefe maquinista: Charles Freess. Sonido:
Michel Laurent.
Intérpretes: Jean-Pierre Léaud, Marie-France Pisier,
Claude Jade, Dorothée, Daniel Mesguish, Julien Bertheau,
Rosy Varte y Roland Thenot.
35 mm., Eastmancolor, tipo 5247. Copia de películas
precedentes de "serie Doinel" en blanco y
negro y en Eastmancolor, tipo 5254. Laboratorio: LTC.
Cámara: Arri-BL. Objetivos: Cooke, zoom Angenieux 25-250,
gran abertura Zeiss. Formato: 1.66. Duración: 94 minutos.
Kramer vs. Kramer
(Kramer contra Kramer). Producción norteamericana:
Stanley Jaffe y Columbia. Dirección y guión de Robert
Benton, sobre novela de Avery Corman. Decorados: Paul
Sylbert. Montaje: Jerry Greenberg. Vestuario: Ruth Morley.
Sonido: Jack Jacobsen. Ayudante de dirección: Tom Kane.
Script-girl: Renata Stoia. Utilería: Mike Saccio. Director
de producción: David Golden. Operador: Tom Priestley.
Foquista: Vinnie Gerardo. Jefe electricista: Frank Schultz.
Jefe maquinista: Ken Guss. Música: Henry Purcell y Antonio
Vivaldi.
Intérpretes: Dustin Hoffman, Meryl Streep, Jane Alexander,
Justin Henry, Howard Duff, George Coe y Jobeth Williams.
Rodaje: en Nueva York, 35 mm., Eastmancolor, tipo 5247.
Formato: 1.85. Laboratorio para el negativo: Technicolor,
Nueva York; para el positivo: MGM, Hollywood. Cámara
Panaflex. Objetivos: Panavision, Super Pana Speed. Duración
: 105 minutos.
1979
The Blue Lagoon (El lago azul).
Producción: Randal Kleiser-Columbia. Director: Randal
Kleiser. Ayudante de dirección. Peter Bogart. Guión
de Douglas D. Stewart, sobre novela de Henry De Vere
Stacpoole. Montaje: Robert Gordon. Decorados: John Dowding.
Sonido: Paul Clark. Vestuario: J.P. Dorléac, Aphrodite
Kondos. Script-girl: Marylin Giardino. Director de producción:
Richard Franklin. Música: Basil Poledouris. Fotografía
de segunda unidad: Vincent Monton. Fotografía submarina:
Ron y Valérie Taylor. Foquistas: David Brostoff y Peter
Collister. Electricistas: Hal Trussell, Tony Holthman.
Jefe maquinista: Ray Brown. Efectos especiales: Robbie
Knott.
Interprets: Brooke Schields, Christopher Atkins, Leo
McKern, William Daniels, Elva Josephson, Glen Kohan.
Rodaje en las Islas Fiji, 35 mm. Eastmancolor tipo
5247. Laboratorios para el negativo, Cinecolor, Sydney,
Australia; para el positivo, MGM, Hollywood. Cámara
Panaflex, Objetivos Panavision, Cameflex. Duración,
90 minutos.
1980
Le dérnier métro (El útimo metro).
Producción: Les Films du Carrosse-SFP-TF1. Director:
François Truffaut. Guión del mismo, Michel Fernand y
Suzanne Schiffman. Ayudantes de dirección: Suzanne Schiffman
y Emmanuel Clot. Sonido: Michel Laurent. Decorados:
J.P. Kohut-Svelko. Vestuario:Liselle Roos. Maquillaje:
Didier Lavergne, Thi Loan Nguyen. Script-girl: Christine
Pelf. Montaje: Martine Barraque-Curie. Foquistas: Florent
Bazin, Emilio Pacull. Jefe Electricista: J.C. Gasché.
Jefe maquinista: Charles Freess.
Intérpretes: Catherine Deneuve, Gérard Depardieu, Jean
Poiret, Andréa Férreol, Heinz Benignant, Paulette Dubost,
Jean-Louis Richard, Martine Simonet, Sabine Haudepin,
LazloSzabo, Henia Ziv.
Rodaje en 35 mm. Fujicolor. Formato: 1.66. Cámara Arri-BL.
Objetivos Cooke, zoom Varotal, 20-100 y grandes aberturas
Zeiss. Laboratorio LTC. Duración: 131 minutos. (Premio
"César" a la fotografía, otorgado por los
técnicos franceses).
Outre-Mer.
Cortometraje. Dirección y guión: Jacques Fieschi. Dirección
de producción: Geneviève Lefebre. Ayudantes de dirección:
Philippe Carcasonne y Renard Bezombes. Sonido: Michael
Laurent. Foquista: Daniel Desbois.
Intérpretes: Gérard Falconetti, Mohamed Jouber.
Rodado en Marruecos. Película Fuji. Cámara Arri-BL.
35 mm. formato: 1.66. Laboratorio: LTC. Duración: 21
minutos.
1981
Still of the Night.
Producción norteamericana. Robert Benton-Arlene Donovan-United
Artists. Dirección y guión: Robert Benton. Decorados:
Mel Bourne. Vestuario: Albert Wolsky. Ayudante de dirección:
Wolfgang Glattes. Montaje: Jerry Greenberg. Sonido:
Nat Boxer. Script-girl: Renata Stoia. Utilería: Ann
Miller. Director de producción: Kenny Utt. Operador:
Dan Lerner. Foquista: Vini Gerardo. Jefe electricista:
John De Blau. Jefe maquinista: Tom Prate. Intérpretes:
Meryl Streep, Roy Scheider, Jessica Tandy, Sarah Bostford,
Vicky Borge, Joe Grifassi.
Cámara: Golden Panaflex, lentes Super Pana Speed (USA).
Estudios: Cameramart (Nueva York). Película: Fuji. Laboratorio:
Technicolor New York, Los Angeles. Formato: 1.85.
1982
Sophie´s choice.
Producción: Keith Barrigh, Martin Stager, Alan Pakula.
Dirección y adaptación: Alan Pakula, de la novela homónima
de William Styron. Ayudantes de dirección: Alex Hapsas
(Nueva York), Branco Lustig (Zagreb). Operadores de
cámara: Tom Priestley Jr., Daniel Lerner. Foquista:
Vicent Gerardo. Jefe electricista: John De Blau. Jefe
maquinista: Tom Prate. Sonido: Chris Newman. Decorados:
George Jenkins. Vestuario: Albert Wolsky. Maquillaje
y peinados: Roy Hellend. Script-girl: Lilian McNeil.
Intérpretes: Meryl Streep, Peter McNicol, Kevin Klein.
Cámaras: Golden Panaflex, lentes Super Pana speed (USA).
Arri-BL, lentes Cooke y Zeiss (Yugoslavia). Estudios:
Cameramart (Nueva York), Jadran Films (Zagreb), películas
Kodak 5247 y 5293. Laboratorios: Technicolor New York,
Los Angeles. Formato: 1.85.
Pauline à la plage (Paulina en la playa).
Producción francesa Les Films du Losange-Margaret Menegoz.
Realización y guión Eric Rohmer. Ayudantes de producción:
Hervé Grandsart, Marie Binet-Boiteloup. Sonido: George
Prat, Gérard Lecas. Ayudante de operador: Florent Bazin.
Jefe electricista-maquinista: Jean Coudoi. Accesorios:
Michel Ferry.
Intérpretes: Arielle Dombasle, Pascal Greggory, Féodor
Atkine, Rosett Quéré, Amanda Langlet, Simon de la Brosso.
Rodaje en Jullouville, Normandía. Películas de 35 mm.
Kodak 5247 y 5293. Laboratorios LTC. Cámara: Arri-BL.
Objetivos: Cooke, Zoom Varotal 20-100. Formato: 1.66.
Duración : 95 minutos.
Vivement dimanche (Vivamente el domingo).
Producción francesa Les Films du Carrosse. Realización:
François Truffaut. Guión: François Truffaut y Suzanne
Schiffman, según la novela The Long Saturday Night,
de Charles Williams. Ayudantes de realización: Suzanne
Schiffman, Rosine Robiolle, Pascal Deux. Decorados:
Hilton McConnico. Sonido: Pierre Gamet, Bernard Chaumeil.
Montaje: Martine Barraqué. Script: Christine Pelle.
Vestuario: Michèle Cerf. Maquillaje: Thi Loan Nguyen.
Ayudantes de operador: Florent Bazin, Tessa Racine.
Jefe electricista: Jean Claude Gasché. Jefe maquinista:
Charles Treess. Directores de producción: Armand Barbault,
Roland Thénot.
Intérpretes: Fanny Ardant, Jean-Louis Trintignant,
Philippe Laudenbach, Philippe Murier-Genoud, Jean-Louis
Richard, Jean-Pierre Kalfon, Nicole Felix, Yann Dedet,
Xavier Saint-Macary.
Rodado en Hyères. Película de 35 mm. N/B Plus X. Double
X. Laboratorio LTC. Cámara: Arri-BL. Objetivos: Coke
y Zeiss, Zoom Varotal 20-100 mm. Formato: 1.66. duración:
111 minutos.
Places in the Heart (En un lugar del corazón).
Producción norteamericana Tri Star, Arlene Donovan.
Productor ejecutivo: Michael Hausman. Realización y
guión: Robert Benton. Ayudante de realización: Joel
Tuber. Montaje: Carol Littleton. Decorados: Gene Callahan.
Vestuario: Ann Roth. Maquillaje: Bob Mills, J. Roy Helland.
Peinados: Paul Le Blanc. Script: Ann Rapp. Operador:
Daniel Lerner. Ayudantes de operador: Bob Hall, Bob
Horn. Operador de la segunda unidad: Don Reddy. Jefe
electricista: Richard Quinlan. Jefe maquinista: Tom
Prete.
Intérpretes: Sally Field, John Malkovich, Danny Glover,
Ed Harris, Lindsay Crouse, Amy Madigan, Terrance O´Quinn,
Bert Ramsen, Yankton Hatten, Gennie James.
Rodada en Waxahachie, Texas. Película Eastmancolor
5247 y 5294 de 35 mm. Cámara Golden Panaflex. Objetivos
Super Pana Speed. Laboratorios Technicolor New York,
Los Angeles. Duración: 112 minutos. Oscar a la Mejor
Actriz a Sally Field en 1984.
Mauvaise conducte (Conducta impropia).
Producción francesa Les Films du Losange y Antenneñ2.
Productores ejecutivos: Michel Thoulouze, Margaret Menegoz,
Barbet Schroeder. Realización y guión: Néstor Almendros
y Orlando Jiménez Leal. Director de producción: Louis
Argueta. Montaje: Michel Pion. Ayudantes de montaje:
Allain Torteroix, Wilfrid Sempé. Operador de cámara:
Dominique Merlin. Ayudantes de realización: Luis Blat,
Jean Louis Hym. Documentación e investigación: Carlos
Ripoll. Voces de los narradores: Michel Dumoulin (versión
francesa), Jeofrey Lawrence Corey (versión inglesa),
José Miguel Ullán (versión española). Entrevistas ante
la cámara de: Reinaldo Arenas, Guillermo Cabrera Infante,
Caracol, Fidel Castro, Carlos Franqui, Martha Frayde,
Juan Goytisolo, Hernero Padilla, Susan Sontag, Ana María
Simo, René Ariza, Armando Valladares, Gilberto Ruiz,
Jorge Ronet, Juan Abreu y otros.
Rodado en París, Nueva York, Miami, Londres, Roma y
Madrid. Película de 16 m. inchada a 35 mm, Eastmancolor
5247 y 5294. Laboratorios: Telcipro, París. Cámara Coutant-Éclair.
Objetivos Angenieux, Zoom 12-120. Formato: 1.33. Duración:
115 minutos. Gran Premio del XII Festival Internacional
de los Derechos Humanos de Estrasburgo, 1984.
1985
Heartburn (Se acabó el pastel).
Producción norteamericana. Paramount productores: Mike
Nichols y Robert Greenhut. Realización: Mike Nichols.
Guión: Nora Ephron, basado en su novela. Decorados:
Tony Walton. Vestuario: Ann Roth. Música: Carly Simon.
Montaje: Sam O´Steen. Operador de cámara: Daniel Lerner.
Ayudante de operador: Bruce McCallum. Intérpretes: Meryl
Streep, Jack Nicholson, Jeff Denield, Maureen Stapleton,
Stockard Channing, Richard Masur, Catherine O´Hara,
Steven Hill, Milos Forman, Kare Akers, Natalie Stern.
Película Eastmancolor 5247 y 5294. Laboratorios Technicolor,
Nueva York, Cámara Panaflex Gold. Objetivos Super Pana
speed. Formato: 1.85. Duración: 108 minutos.
1987
Nadine (Nadine).
Producción norteamericana. Tri-star Pictures. Productora:
Arlene Donovan. Realización y guión: Robert Benton.
Decorados: Peter Lansdown Smith, Cary White. Montaje:
Sam O´Steen. Música: Howard Shore. Operador de cámara:
Don Reddy. Ayudante de operador: Bob Hall. Jefe maquinista:
Tom Prate. Jefe electricista: Jerry De Blau.
Intérpretes: Jeff Bridges, Kim Basinger, Rip Torn,
Gwen Verdon, Glenne Headly, Jerry Stiller. Rodado en
Austin, Texas. Cámara Arri-BL 4. Objetivos: zoom Varotal
y Zelsa. Formato: 1.85. Duración: 83 minutos. Película
Eastmancolor 5247 y 5294.
Nobody listened (Nadie escuchaba).
Producción norteamericana. The Cuban Human Rights Film
Project. Documental escrito, producido y realizado por
Néstor Almendros y Jorge Ulla. Productores asociados:
Marcelino Miyares, Jorge A. Rodríguez, Albert E. Jolis.
Director de producción: José Huguez. Montaje: Gloria
Pinero, Esther Durán. Sonido: Phil Pearle. Director
de fotografía: Orson Ochoa. Operadores de cámara: Peter
Girolami (Estados Unidos), Tumasz Chichawa y Wilfrid
Sempé (Francia), Christian Cascio, Brenda Feliciano
y Fred Tutman (Cuba). Ayudantes de operador: Carlos
Muntaner, John Scotohdopole.
Documentación e investigación: Carlos Ripoll, Fausto
Canel. Documentos visuales provenientes de Patrice Berrat-Gamma
TV París, Hector Galán- La Raza, Televisión Española,
CBS, Fox Movietone, Filmadora Dominicana, Pigeon Films-
Panamá, Independent Central Television- Reino Unido,
Guede Films, Puerto Rico. Voces de narradores: Geoffrey
Carey, Sandra Lee (versión inglesa); René Dávila, María
Antonia Rey (versión española). Música de los títulos
finales: Ignacio Cervantes, interpretada al piano por
Ivette Hernández. Testimonios ante la cámara de: Clara
Abrahan, Sergio Bravo, Ricardo Bofill. Miguel Torres
Calero, Esteban Cárdenas, Fidel Castro, Angel Cuadra,
Guillermo Hernández Cuevas, Guillermo Estévez, Hilda
Felipe, Alcides Martínez, Huber Matos, Eloy Gutiérrez
Menoyo, Glenda Menes, Nimia y Marcelo Morgado, Roberto
Martín Pérez, Luisa Pérez, Ana Lázara Rodríguez, Esturmio
Mesa Schuman, Armando Valladares, Jorge Valls, René
Tavernier, Jean-François Revel, Yves Montand. Película
de 16 mm. hinchada a 35 mm. por Duart (Nueva York),
Kodak y Fuji. Laboratorios de los negativos: Éclair
(París), Precisión (Nueva York). Cámara Arri-BL de 16
mm. y Coutant-Éclair. Objetivo: zoom Angeniuex 12-120
mm. Formato: 1.33. Duración: 157 minutos. Existe una
versión reeditada y resumida para televisión de 57 minutos.
Trabajo efectuado en colaboración de Patrice Barrat
y Michel (Pion) Malinche, para Point de Jour, París.
Premiada en los Festivales de Houston, Chicago, Los
Angeles (I.D.A.) y Yamagata (Japón).
Imagine: John Lennon.
Producción norteamericana. Producción: Warner. Realización:
Andrew Solt. Operador: Ira Orenner. Jefe electricista:
Peter Girolami. Jefe maquinista: Bob Prate.
Intérpretes: Yoko Ono, John Lennon, Julian Lennon,
Sean Lennon, Cynthia Lennon. Película de 16 mm. hinchada
a 35 mm., Kodak. Cámara Arri-BL. Objetivos: Angenieux.
Catherine Deneuve, un portrait.
Producción francesa. Documental. Producción: Les Femmes
Filment. Realización: Antoinette Fouque. Directora de
Producción: Michelle
Muller. Montaje: Françoise Belleville y Vicente Fouque.
Correalización: Marie-Claude Grunbach. Ayudante de realización:
Pascal Salafa. Decorados: Silvina de Bouissunas. Ayudante
de operador. Florent Bazin. Jefe electricista: Serge
Valezy. Steadycam: Jean-Jacques Drehier. Toma de vistas
segunda cámara: Agnès Godard.
Intérprete: Catherine Deneuve.
Película Kodak de 16 mm. Cámara Aaton. Objetivos zoom
Angenieux 12-120. Laboratorios Éclair, París. Duración:
52 minutos.
1989
New York Stories (Historias de Nueva York).
Producción norteamericana. Producción: Touchstone,
Bob Greennut, Barbara de Fina. Realización: Woody Allen,
Francis Ford Coppola, Martin Scorsese. Directores de
fotografía: Sven Nykvist (para el sketch de Woody Allen),
Vittorio Storaro (para el sketch de Coppola), Néstor
Almendros (para el sketch de Scorsese).
Intérpretes del sketch de Martin Scorsese: Nich Nolte,
Rosanna Arquette, Rune Herman, Víctor Argo, Illeana
Douglas, Steve Busceni, Patrick O´Neal, Jesse Borrego.
Guión: Richard Price. Montaje: Thelma Schonmaker. Vestuario:
John Dunn. Ayudante de director: Joseph Reidy y Vebe
Brge. Script: Marha Pinson. Jefe maquinista: Tom Prate
y David Lowry Jr. Operador de cámara: Tony Jannelli.
Ayudante de operador: Bruce McCallum y Chaim Kantor.
Electricistas: John y Jerry de Blau, Peter Girolami.
Decorados: Kristi Zee. Steadycam: Kyle Rudolph. Cámara:
Panavision Platinum. Objetivos Panavision. Película
Kodak 5297, 5247, 5296. Laboratorios: para negativo
Duart, para positivo Metrocolor. Sonido: James y Louis
Sobat. Maquillaje: Allen Weissinger. Accesorios: James
Mazzola.
1990
Made in Milan. Italiana. Mercurio, Milán.
Producción: Barbara de Fina-Gabriella Forte-Andrea
de Michel. Realización: Martin Scorsese. Guión: Jay
Coz. Operador de cámara: Tony Janneli. Ayudante de operador:
Bruce McCallum montaje: Thelma Schonmaker. Maquinista:
Onofrio Coppola. Electricista: Mario Massaccesi. Intérprete:
Giorgio Armani. Cámara: Arri-BL 45. Zoom 20-100 mm.
Cook Varatal F 3-1. Película Eastman, 5296, 5297, 5247.
Duración: 28 minutos.
Billy Bathgate.
Prod. Walt Disney, Arlene Donovan, Robert Colesberry.
Director: Robert Benton. Guión de Tom Stopard sobre
el libro de E.L. Doctorow. Escenografía: Patrizia von
Brandenstein. Script-girl: Ann Rapp. Vestuario: Joe
Aulisi. Maquillaje: Richard Dean. Electricista: John
de Blau. Maquinista: Tom Prate. Operador de cámara:
Tomy Jannelli. Ayudantes de cámara: Patricia Capore,
John Scotchdopole. Intérpretes: Dustin Hoffman, Nicole
Kidman, Lauren Dean.
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