Despedida de Ana

Por Francisco Javier Abascal, amigo y compañero de Física y Química.
El último día lectivo antes de Navidad, el I.E.S " Néstor Almendros" quiso homenajear a Ana Miñán con motivo de su jubilación, fue un acto muy emotivo para todos y, sobre todo, para nuestra querida Ana.
En el SUM se preparó y adornó para una sesión muy especial, a la que acudieron muchos profesores, alumnos, algunos padres y una representante del Ayuntamiento de Tomares.
La homenajeada apareció magnífica con un vestido estupendo y pañuelo fabuloso tejido con cintas en blanco y negro. Fue para ella un día muy emotivo al que acudió esplendorosa.
En primer lugar tomó la palabra la Directora del Centro, Catalina León, que destacó la labor realizada por Ana a lo largo de los años, y cómo su buen hacer y su gran humanidad como profesora y en la jefatura de Estudios habían creado toda una etapa muy positiva para todos. Lamentó, con palabras muy sentidas, el que esa dedicación le pasase una factura tan alta.
A continuación tomó la palabra Javier Abascal y habló de Ana como amiga, esos aspectos que escapan a los grandes términos pero que hacen a una persona serlo. Destacó cómo se sabía ganar el afecto de todos sin blandenguerías, porque Ana es una persona muy clara con un enorme corazón, que lucha por ti hasta el final.
José María Velasco, compañero en la Jefatura de Estudios, puso de relieve cómo supo ganarse el cariño y el respeto de todos los alumnos, incluso los más problemáticos y cómo había sido una fantástica compañera como Jefe de Estudios.
La representante del Ayuntamiento y Concejala de Educación, Dª Pilar Domínguez, habló sobre Ana y la importancia de su labor a lo largo de estos años, pues la había conocido anteriormente como madre de alumna.
Acto seguido Dª Catalina León le hizo entrega de una placa de cerámica como agradecimiento del Centro a su labor, y Dª Pilar Domínguez le obsequió un recordatorio del Ayuntamiento de Tomares en su honor.
Cuando todo parecía que iba a acabar, como en la buenas películas de misterio, vino lo más emocionante: apareció un grupo de antiguos alumnos que quisieron sumarse al homenaje regalándole una hermosa planta y en nombre de todos ellos, una antigua alumna leyó una hermosa carta para ella. Le agradeció a Ana toda su dedicación, todo el amor que había depositado en ellos, y cómo los había enseñado a ser mejores personas. Realmente fueron unos momentos muy emocionantes.
Por último, Ana, con la voz algo quebrada por la emoción, quiso agradecer con unas palabras a todos y, en especial a sus alumnos, el acto tan hermoso, además de terminar diciendo que, aunque empezaba una nueva etapa en su vida, nos llevaría a todos en su corazón.