Viaje a Gibraltar
Por José Manuel
Del Estad Fdez
Todo comenzó con un madrugón impresionante,
casi todos estábamos dormidos. La cosa empezó a animarse con el tiempo, después
de echar la correspondiente siesta o más bien la continuación del sueño que
tanto nos costó interrumpir.
A mitad de camino paramos a
desayunar, también para contarnos que había pasado en el autobús en ese
recorrido y para echar el cigarrito mañanero.
En el autobús había de todo,
estaba el frikie de turno, las locas por hacer fotos, e incluso el mejor grupo
de hinchas del Sevilla que nos "deleitaron" con sus canciones de
ánimo a su equipo.
Una vez llegamos a Gibraltar, todos buscábamos monos por todos lados, estábamos
contentos porque aquello era nuevo para nosotros, el cambio de moneda, los
ingleses etc, etc...
Al principio nos soltaron un rollo
de paseo, aunque estuvo gracioso, en parte, porque confundimos un jardín botánico
con un cementerio, ¡eso fue buenísimo!
Luego nos dejaron libres hasta las
6 o 7 de la tarde, esas horas fueron muy divertidas, aquello parecía nuestro
pueblo, nos cruzábamos unos con otros en las tiendas y en la calle, fue un día
fenomenal.
AVISO:!NUNCA COMPRÉIS EN EL BURGER KING DE ALLÍ,
QUE OS CLAVAN¡
Al final conocimos a dos
pequeñajos muy graciosos y traviesos, que se ofrecieron a hacerse fotos con
nosotros.

Cuando nos reunimos todos en la
plaza, nos marchamos para el autobús que nos llevaría a Tomares City.
¡Ah! y otra cosa más, eso de que
te miran las mochilas es mentira, si vais, lleváoslo todo.