Enrique Soler:

 "Premio Extraordinario de Bachillerato y

Alumno destacado en la Prueba de Selectividad"

 

Lola Villar

 

El pasado día 21 de octubre, Enrique Soler Santos, alumno de 2º de Bachillerato, recibió uno de los premios a la excelencia que otorga la Universidad de Sevilla. De los veinte alumnos premiados consiguió la quinta mejor nota en el examen de Selectividad. También se presentó al Premio Extraordinario de Bachillerato que convoca la Consejería de Educación, consiguiendo el tercer puesto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

       ¿Cómo te sientes después de estar entre los mejores alumnos de Selectividad  y además haber conseguido hace apenas unas semanas el Premio Extraordinario de Bachillerato?

       Me siento muy bien, por supuesto. A todo el mundo le gusta que lo feliciten. Pero siento que es exagerado, porque conozco a varias personas que también han ganado esos premios y no están recibiendo tanta atención, cuando por nota la merecerían más que yo; y conozco también a alguien que se ha quedado a punto de entrar en las listas de los dos premios, habiendo hecho un esfuerzo mayor que el mío, y que ahora no recibe ninguna atención de este tipo. Eso te hace darte cuenta de que la importancia real de ese tipo de reconocimientos es la que cada uno le dé, según su propio esfuerzo y mérito, algo que realmente sólo conoce uno mismo.

       ¿Qué has hecho desde pequeño para convertirte en un alumno destacado? ¿Cuál ha sido tu método de trabajo?

       Creo que lo único que me ha hecho un poco diferente cuando era pequeño es que leía mucho, me encantaba leer, quizá a causa de que no tenía, ni tengo, televisión en casa. Respecto al método de trabajo, en realidad siempre me ha costado concentrarme para estudiar, pero hay que esforzarse e intentar superar las dificultades que cada uno tenga. En mi caso, madrugar para estudiar justo antes de un examen me costaba la vida misma, pero intentaba vencerme y levantarme de todas formas. En cualquier caso, que yo recuerde, de pequeño no era un alumno destacado en absoluto.

 

       ¿De qué manera crees que han influido tus padres en tu aprendizaje? ¿Y tus profesores?

       Creo que no se puede decir con seguridad cuánto de tus éxitos le debes a tus padres, pero siempre es muchísimo. En cierto modo, casi el 100%. En mi caso han sido al mismo tiempo un ejemplo, un apoyo, una ayuda, un consejo, una motivación, un premio…. Los padres suelen estar ahí de muchas formas aunque a veces no se note.

       Respecto a los profesores, hay de todo. Pero con el tiempo uno se queda con lo bueno, y hay profesores que consiguen ser, salvando las distancias y en un entorno limitado, el equivalente de los padres: ayuda, consejo y motivación. Agradezco mucho haber podido contar con profesores con ganas de enseñar, y dispuestos a hacer lo posible por ayudar. Los profesores, además, tienen algo bueno respecto a los padres: incluso cuando no están por la labor de ayudar ni tienen especial interés en que el alumno aprenda, incluso cuando por un motivo o por otro constituyen una dificultad y no una ayuda, pueden conseguir sin quererlo contribuir a la educación del alumno, obligándolo a luchar y buscar la forma de conseguir lo que cree que le corresponde, adaptándose y esforzándose aún más. Esto no quiere decir que sea un modo correcto de actuar por parte del profesor, pero a veces lo que no es correcto, según seamos capaces de tomárnoslo, nos hace más fuertes.  De todas formas, he tenido la suerte de encontrarme muy, muy pocas veces en esa situación, y en general guardo un buen recuerdo y un profundo agradecimiento a mis profesores.

 

       ¿Qué recomendarías a los alumnos que están todavía en el instituto soñando con entrar en la universidad?

 

       Que se esfuercen, que intenten dar el máximo y superarse, que aprovechen las oportunidades. Especialmente si saben lo que quieren: es una pena ver alumnos que no pueden cumplir su deseo y se ven condicionados por no haberse esforzado lo suficiente en su momento. Incluso cuando piensas que estás en el límite hay que intentar ir más allá, siempre puede hacerse mejor.

 

       Ya sé que te gusta escribir, el curso pasado ganaste uno de los premios del concurso literario con una poesía, pero, ¿qué te gusta leer? ¿desde cuándo tu relación con la lectura? ¿qué tipo de literatura te gusta?

       Siempre me ha gustado leer, escribir sólo lo he hecho de vez en cuando y es una consecuencia de la lectura. No recuerdo cuando aprendí a leer, pero desde muy pequeño me tiraba horas y horas leyendo de todo. Ahora tengo menos tiempo y lo echo de menos. Para elegir libro me guío más por autores que por géneros, pero en general siempre vale la pena leer una historia de la que aprender algo, si está bien contada.

 

       ¿Qué carrera universitaria has elegido y por qué?

       He elegido el doble grado de derecho y administración y dirección de empresas. No sabría decir muy bien por qué, pero estoy bastante seguro de haber tomado la decisión correcta. La rama del derecho es algo que siempre me ha llamado la atención, y la empresa parece un buen complemento. Lo importante de estudiar y aprender es hacerlo con ganas e ilusión, o con vocación si se tiene, y en ese sentido creo que he elegido una buena carrera.

 

       ¿Qué piensas del instituto -ahora puedes decir lo que quieras...-?

       Del instituto pienso lo que ya he dicho de los profesores. Además de aprender, el instituto debe ser una etapa para madurar, conocer cosas nuevas, vivir relaciones y disfrutar. Es una lástima perderse alguna estas facetas, por lo que alumnos y profesores deben hacer lo posible por encontrar un equilibrio entre todas.